El parón en Stellantis Vigo deja 5.000 coches sin fabricar
La planta suspendió 14 turnos en los últimos 15 días por un problema de suministro de componentes ajeno a los microchips. La empresa garantiza el nuevo turno de fin de semana
La cadena de suministro de componentes de automoción está generando serios problemas a los fabricantes de coches, que están sufriendo un revés importante en su actividad. Los altibajos están a la orden del día en Stellantis Vigo, que suspendió 14 turnos de trabajo y dejó de fabricar unos 5.000 vehículos en apenas 15 días, justo desde que volvió a trabajar tras el parón por las vacaciones de verano.
Las paradas de producción en la factoría de Balaídos ya alcanzan a las dos líneas de montaje -la de las furgonetas y la del todocamino y los sedanes- por falta de aprovisionamiento de varias piezas. No se trata de los microchips, que causaron importantes estragos en la planta en los dos últimos años, sino problemas con otros componentes que, por asuntos de confidencialidad industrial, no son revelados, según indican fuentes sindicales a este diario.
La dirección comunicó en las últimas horas que este fin de semana no habrá actividad, ni la jornada de velada del sábado en el sistema 2 ni el domingo en ninguna de las dos líneas. La fábrica lleva toda la semana acusando paradas intermitentes que afectan a diferentes turnos, lo que conlleva la aplicación del ERTE en muchos casos, mientras que hay trabajadores que todavía tienen bolsa de horas disponible.
Los sindicatos ven con preocupación el estreno del cuarto turno (fin de semana) que se va a estrenar el próximo 16 de septiembre en una de las líneas en un momento incierto con el suministro de piezas comprometido. CC OO fue uno de los que les pidió replantear un posible retraso hasta que la situación se estabilice para no perjudicar a los trabajadores, pero la dirección les trasladó que el grupo garantiza su funcionamiento.
Volkswagen también se está viendo muy perjudicada por problemas de suministro y va a paralizar su producción en Portugal durante dos meses por falta de piezas para motores de un proveedor esloveno y aplicará un "lay-off" (suspensión temporal de contrato) a sus empleados.
En Vigo está en vigor un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que finaliza el 31 de diciembre. Es el quinto en los últimos tres años (por la pandemia y la crisis de los microchips inicialmente) y no se descarta otro para 2024.
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