Primer trofeo del Celta de la era Benítez

Un gol de Carles Pérez dejó el Memorial Quinocho en Vigo en un partido de pocas ocasiones y con un Celta defensivo

Publicado: 30 jul 2023 - 01:41 Actualizado: 30 jul 2023 - 19:10
Carles Pérez, que salió en el descanso, fue el autor del único gol del Trofeo Quinocho.
Carles Pérez, que salió en el descanso, fue el autor del único gol del Trofeo Quinocho.

Quiero una oportunidad. En los finales de julio la quiere el canterano que busca el hueco, el veterano cuestionado, el futbolista cambiado de sitio y, en ocasiones, hasta el portero llamado a ser suplente. Y, con Rafa Benítez en el banquillo, también la quiere el Celta. Al menos una porque, por lo visto en los encuentros de pretemporada y, también ayer, no será el conjunto céltico este curso un festival de juego ofensivo. Tendrá pocas opciones y debe aprovecharlas. También es preciso añadir que el rival igualmente dispondrá de pocas. “Quiero un oportunidad”, lo dirán muchos oponentes durante toda la temporada. No será sólo una frase de torneo de verano, aunque en el estío futbolístico se exclame más.

No tuvo una, gozó de dos Carles Pérez. Y la segunda, la que no fabricó él, sería la que sirvió. Y, curiosamente, llegó en un día en el que sentiría algo de preocupación porque, su ausencia, fue la principal sorpresa en el once inicial del equipo de Benítez en la puesta de largo del Celta en Balaídos. Yendo a la ocasión que desequilibró un partido que caminaba hacia el empate sin goles, llegó allá por el minuto 72 cuando Fran Beltrán metió un pase vertical a la llegada de Strand Larsen. Tocó el guardameta en el primer despeje, llegó forzado al segundo ante la presión de Cervi y el golpeó malo cayó en pies de Carles Pérez, que elevó por encima de dos centrales para enviar el esférico al fondo de una portería sin cancerbero. Error grave del rival y castigo. Una máxima que explotará el Celta esta temporada -si no lo hace, sufrirá mucho- y que en cursos precedentes, padeció en numerosas ocasiones. Cosas de la vida.

Antes del único tanto que desequilibró el encuentro. Algo que se intuye habitual en los próximos meses, se vivió un partido con cierta sorpresa en el equipo titular por la ausencia de Carlas Pérez de inicio. En ese reparto de oportunidades y pruebas, la banda derecha fue para Jo Bamba, que va a jugar y mucho en todas las posiciones de ataque, con Luca de la Torre en el extremo izquierdo y Franco Cervi como lateral zurdo. Hablando de oportunidades, el argentino tuvo la suya en ese costado y, ¿quién sabe? igual se estaba jugando un puesto en la plantilla. Los llegados esta semana como fueron Manu Sánchez, Gabri Veiga y Carlos Dotor, comenzaron en el banquillo y el canterno del Madrid no llegó a saltar al campo. Todavía debe buscar su oportunidad. ¿La tendrá?

La primera ocasión del encuentro la firmó el Celta antes de cumplirse el primer minuto de juego. Robo en la presión alta, pase atrás, taconazo de Iago Aspas y Hugo Sotelo, de nuevo titular, remató fuera. Probablemente, resultó su peor acción en todo el encuentro. A decir verdad, igual no porque firmó alguna pérdida no recomendable, pero lo cierto es que hablando de oportunidades, el canterano la aprovechó y, visto lo que aporta en el césped, no es que apunte a quedarse en la plantilla, apunta a tener muchos minutos en Primera. Se verá.

Eso sí, la ocasión resultó un bello espejismo. En primer lugar, porque lo de presionar alto pronto quedó claro que será en escasas ocasiones y, en segundo, porque después llegaron sendos ataques del Olympique de Lyon con remates de Lacazette que sacó Iván Villar. Rubén Blanco ni jugó porque se va al Marsella y, a la espera de Marchesín, el cangués sí que aprovechó la oportunidad. En este caso forzosa porque no hay más, pero viendo sus intervenciones en la campaña pasada y en esta pretemporada, el Celta no debería de estar muy preocupado en la búsqueda de un cancerbero. Ayer sacó dos balones de mucho mérito y el resto del partido estuvo seguro y rápido. Y, además, cada vez más hábil en el juego aéreo y mejor colocado.

Salvadas las dos ocasiones, el Celta se asentó atrás, Carlos Domínguez comenzó a controlar a Lacazette y Jeffinho y los sufrimientos terminaron. El vigués es otro que aprovechó la oportunidad. También pareció sacarle partido a ella Strand Larsen. Apareció en casi todas las opciones de gol del Celta, se asoció, trianguló y apareció al espacio. Entendió lo que tiene que hacer en el sistema de Benítez, de espera en campo propio y salida rápida. Todo es positivo para el noruego, salvo lo de siempre: el gol. Tuvo opciones generadas por sí mismo o por sus compañeros. No finalizó bien ninguna.

En el descanso llegó la entrada de Carles Pérez por De la Torre. No se puede decirse del americano que aprovechó su opción. El ataque vigués mejoró. Fueron quince minutos de dar un paso adelante, con ocasiones de Larsen y Carles. La del extremo la sacó Lopes y, más tarde, de nuevo con el partido igualado en la intrascendencia, llegó el gol. La oportunidad buscada por el Celta, la colectiva, que sí se aprovechó. Una ocasión, un gol y victoria. Se intuye que será un objetivo este curso.

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