Iván Villar, protagonista en el Quinocho por la salida inminente de Rubén Blanco del Celta
La salida de Rubén puede propiciar que el Celta se lance al fichaje de un portero en el mercado
En un primer vistazo al banquillo del Celta ayer en el Quinocho podía adivinarse la ausencia de Rubén Blanco. El portero mosense no acudió a Balaídos al ser desconvocado por Rafa Benítez para ultimar su salida definitiva hacia el Olympique de Marsella. Por este motivo, Iván Villar acumuló los 90 minutos frente a otro conjunto francés, el Lyon, con Coke Carrillo en la banca.
De esta forma, la incorporación de Rubén al equipo en el que ya estuvo cedido el año pasado es inminente. Además, en esta ocasión, apunta a ser en propiedad, lo que implica la desvinculación definitiva del Celta por parte del canterano.
La ausencia del guardameta de Mos en la citación de Benítez permitió a Iván Villar disputar el encuentro entero y hacerlo, además, a un gran nivel. El meta de Aldán fue decisivo, con dos paradas diferenciales a Lacazette en los primeros minutos del partido y luego se mostró firme en varias salidas para añadir otra intervención de mérito en el tramo final.
La salida de Rubén puede propiciar que el Celta se lance al fichaje de un portero en el mercado. Cierto es que Marchesín ha evolucionado notablemente hasta el punto de ya hacer trabajo de campo. Pero una lesión tan complicada como la rotura del tendón de aquiles invita a la prudencia.
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