VIGO

La Policía reactiva el ‘caso Déborah’ con agentes de Madrid

Efectivos de la unidad especialista en homicidios y desapariciones complejas  se trasladan a Vigo y retoman la investigación sobre la muerte de la joven viguesa hace 17 años. Buscan algún resquicio para reanudar el caso, que logró un gran apoyo en las redes sociales. El juzgado de Tui necesita indicios para su reapertura 

Galán (primero por la derecha) junto a  Rosa Fernández y el resto de participantes en la presentación
Galán (primero por la derecha) junto a Rosa Fernández y el resto de participantes en la presentación
La Policía reactiva el ‘caso Déborah’ con agentes de Madrid

 Agentes de la brigada especializada en homicidios y desapariciones  de la Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violencia (Udev) de Madrid se han trasladado a Vigo para retomar la investigación sobre la muerte de la joven Déborah Fernández, cuyo cadáver fue encontrado en una cuenta de O Rosal diez días después de su desaparición, hace ahora 17 años.

La Comisaría confirmó ayer que  se solicitó desde Vigo la intervención de esta unidad con el objetivo de reactivar un caso  cuyo apoyo social ha generado en los últimos meses un movimiento sin precedentes en las redes sociales con más de 200.000 firmas en change.org  solicitando su reapertura.
 

Archivado provisionalmente, el juzgado de Tui encargado de la causa necesita nuevos indicios para poder llevar a cabo esa reapertura. La familia inició en enero una nueva ofensiva solicitando colaboración y recopiló lo que podrían ser nuevas pistas o hilos de los que tirar.

La Policía asegura que durante este tiempo no ha dejado de revisar el caso, llegando a reactivarlo hasta en quince ocasiones, sin éxito hasta el momento. No es la primera vez que agentes especializados se trasladan a Vigo para tratar de desbloquear esta investigación, en concreto, en todos estos años ésta sería la cuarta ocasión que la investigación es revisada. La intención es que personal nuevo tome contacto con lo conseguido hasta el momento, por si se detecta algún resquicio que haya sido pasado por alto en el pasado.

Estos agentes ya han comenzado el trabajo, que les ha llevado hasta el entorno directo de la víctima. Permanecerán un tiempo en la ciudad para conocer el terreno y después ya desde Madrid, revisarán   a fondo el caso para solicitar,  si fuera preciso a los compañeros de Vigo determinadas actuaciones de investigación.
Déborah Ferández desaparició en abril de 2002 cuando salió a correr por Samil. El cadáver apareció desnudo y con las partes íntimas cubiertas por hojas. Su cuerpo, sin signos de violencia apenas dejó pistas y las que había se cree que fueron colocadas a propósito para crear un falso escenario. Entre dichas pistas se encuentra una muestra de ADN del semen hallado en su cuerpo y que la principal hipótesis sostiene que fue colocado allí con posterioridad, para despitar. En todo caso, esa muestra se contrasta periódicamente con las que llegan a las bases de datos sin que hasta ahora haya habido resultados.

La investigación vuelve así a tomar impulso.

Galán: “este caso es una  espinita para mí”

El excomisario  Ángel Galán que llevó durante años la investigación de la desaparición y muerte de Déborah Fernández presentó ayer en Vigo su libro “Introducción a la Investigación de Desaparecidos”. Al acto, al que estuvo invitado Atlántico y que contó con la presencia de la familia de la joven viguesa, acudieron entre otros el comisario jefe de Vigo, Luis de Luis Gallego así como el fiscal jefe  de Pontevedra, Juan Carlos Aladro, así como otros miembros de las fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la abogacía y la sociedad viguesa.
 Galán hizo hincapié en la necesidad de investigar las desapariciones, que suponen, dijo, un problema “tan grave como el de violencia de género” con miles de familias en España que “a pesar del tiempo transcurrido todavía se sobresaltan cuando suena el teléfono”.

El excomisario señaló que de sus más de cuarenta años en la Policía dedicó siete, en cuerpo y alma, a estas investigaciones, un tema que le apasiona, por lo que “no quiero morirme sin enseñar lo que aprendí”, algo que refleja en el libro. El caso de Déborah afirmó “es una espinita para mí” ya que 17 años después aún no se ha podido esclarecer. “Lo último que se sabe es que saludó a un vecino y después se pierde su rastro como si  la hubieran abducido”.

Rosa Fernández, hermana de Déborah, agradeció la labor de Galán y su apoyo durante la investigación y reconoció que “sigo el libro al pie de la letra  revisando el caso”.