VIGO

El fiscal pide la incapacidad para el hermano Donaire

El exdirector de los Misioneros de Teis fue examinado ayer por los médicos forenses

El hermano Donaire se trasladó desde Ponteareas a Vigo para acudir al juzgado como ya hiciera en abril (imagen).
El hermano Donaire se trasladó desde Ponteareas a Vigo para acudir al juzgado como ya hiciera en abril (imagen).
El fiscal pide la incapacidad para el hermano Donaire

Trasladado a la parroquia de Mouriscados en Ponteareas desde que fuera suspendido de la Pía Unión de los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres tras ser acusado de una presunta estafa, José Antonio Donaire se encuentra a la espera de juicio.  El fiscal ha solicitado su incapacidad por lo que ayer, el que fuera director de los Hermanos Misioneros de Teis acudió de nuevo a los juzgados para someterse  a un examen forense.
El hermano Donaire, que sufre principio de Alzheimer, se enfrenta a una petición de condena de dos años y medio de cárcel por supuestamente estafar a una anciana para apropiarse de su herencia, una causa que le llevó a su suspensión  de la orden y traslado fuera de Vigo.
La petición de la Fiscalía no cuenta con el respaldo de la parte contraria al entender en un escrito presentado que José Donaire se encuentra en plena capacidad de entendimiento a pesar de sus problemas de salud, principalmente físicos, y de que la mencionada petición del representate público podría derivar en una inimputabilidad.
El informe forense será determinante a la hora de dirimir sobre esta cuestión, clave de cara a la próxima vista, aún sin fecha, y que acogerá la Audiencia.
El hermano Donaire fue  suspendido de la congregación seglar que dirigió durante cuarenta años hasta 2011 en abril pasado . La noticia la daba el propio Obispado en comparecencia pública, al descubrir la acusación de la Fiscalía.
Los hechos que serán juzgados se remontan a 2011. El fiscal sostiene que, junto a otro colaborador de los Misioneros, convencieron a una residente a que testará todos sus bienes (3.000 euros en el banco y un piso valorado en 50.000 euros) a favor de los Hermanos Misioneros. 
Lo acusan de presionar la voluntad de la perjudicada, conociendo la situación de demencia de la mujer, ya que se lo había comunicado el médico de cabecera.