Secretos del libro de los marqueses
VIGO
El ejemplar, en proceso de documentación, fue recuperado por el Museo en una subasta en Bristol en 2004
nnn El Museo de Castrelos guarda en su almacén uno de sus mayores tesoros: el último libro de visitas de los marqueses, donde se recoge la vida social, las anécdotas y los momentos significativos del día a día en el pazo.
Sometido aún a estudio por los técnicos, el ejemplar abarca desde 1908 hasta los años 30, en que dejan el pazo. Durante sus estancias en Mónaco, el libro viaja con la familia, manteniéndose vivo. Fue recuperado por el museo en 2004 en una subasta en Bristol.
Dos años antes de la inauguración del tomo, Fernando Quiñones de León y Elduayen, marqués de Mos y Valadares, se casa con la inglesa Mayanne de Wythe. Se establecen en Castrelos y por allí pasan aristócratas, intelectuales, destacados integrantes de la sociedad británica y miembros de la familia real. Así, el libro recoge la estancia que el monarca Alfonso XIII disfrutó en la casa señorial junto a la reina Victoria Eugenia en 1927. "A ambas familias les unían lazos de amistad", señalan fuentes del museo. Lo testifica la firma que ambos estamparon en sendas páginas del volumen. Otra de las asiduas al pazo con sangre azul fue la infanta Isabel, conocida como "la chata" y que le da nombre a la viguesa Praza da Princesa.
Junto a las firmas y dedicatorias, el libro también custodia fotografías, grabados y recortes. Entre las curiosidades destaca una de las ilustraciones más antiguas de los jardines de Castrelos, sin la segunda planta, que fue levantada en 1890, y con el hórreo en pie. El valor histórico de la documentación gráfica queda reflejado en una instantánea familiar tomada en el jardín, bajo la sombra del camelio conocido actualmente como "Matusalén", por ser el más antiguo de los catalogados en Galicia.
El episodio más trágico de esta época ocurrió en 1918, cuando el marqués, Fernando Quiñones de León, fallece, víctima de la epidemia de gripe española. Su viuda se casó nuevamente y residió en la pazo hasta los 30. Luego se trasladó a Londres, donde murió. Unos años antes, el 12 de diciembre en 1924, el marqués de Alcedo, ante el fallecimiento prematuro de su hijo, había firmado la donación del pazo a la ciudad, por lo que la viuda la utilizaba en régimen de usufruto. El libro recogió, pues las últimos años de la historia aristocrática de Quiñones de León.
En 1931 el Ayuntamiento vigués se hace con la gestión del pazo de Quiñones de León para reconvertirlo en un museo. Será el 22 de julio de 1937 cuando se inaugure oficialmente, iniciando una nueva etapa.n
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