Miquel Barceló agradece el Premio Penagos en estos 'tiempos destemplados'

El pintor Miquel Barceló, uno de los artistas vivos más importantes del panorama internacional, ha recibido hoy el Premio Penagos de Dibujo, que otorga la Fundación Mapfre, agradeciendo haber sido elegido en los 'tiempos destemplados' que vivimos.

La infanta Elena ha estado presente en un acto celebrado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid), al que también ha acudido el presidente de la citada fundación, Alberto Manzano, que ha destacado la 'ingente y meritoria labor' del mallorquín en el campo del dibujo.

Mientras, el catedrático Francisco Calvo Serraller ha valorado la capacidad de Barceló para 'sobrevivir a una fortuna' que no ha mermado su creatividad, siempre a la altura de los 'desafíos nacionales e internacionales' que se le han presentado.

En su discurso, el responsable de la decoración de la cúpula de la Sala XX del Palacio de Naciones Unidas en Ginebra, ha calificado al dibujo como la actividad principal de su vida, de la que se han derivado todas las demás.

'Es gracioso pensar que la pintura ha muerto y el dibujo no' -ha explicado a Efe en referencia a aquellos que dan por muerto este arte-. Como si muere Dios pero la Virgen María siguiese viva'.

Miquel Barceló, que reside actualmente en Mallorca, ha explicado que ahora mismo no está centrado en ningún proyecto. 'Cuando mejor trabajo, es cuando no tengo ni idea de lo que voy a hacer', ha comentado.

El Premio Penagos de Dibujo se creó en 1982 en memoria del famoso dibujante Rafael de Penagos (Madrid, 1889-1954), considerado el más importante representante del movimiento de renovación que se produjo en el campo de la ilustración gráfica española durante los años veinte y treinta.

Según la Fundación Mapfre, la elección de Barceló se debió a 'su ingente labor en el dibujo, instrumento fundamental de trabajo y testigo de su exploración plástica', en la que ha plasmado 'su inspiración en los paisajes y las gentes que conoce en su Mallorca natal, en sus prolongadas estancias en África y en sus numerosos viajes'.

Nacido en Felanitx, Mallorca, en 1957, Barceló inició su formación plástica de manera autodidacta y, aunque pasó por escuelas de Bellas Artes de Mallorca y Barcelona, abandonó estos estudios para centrarse en su carrera a principios de los años ochenta.

Su participación en 1981 en la Bienal de Sao Paulo marcó el inicio de su reconocimiento internacional como artista, que se consolidó con su intervención posterior en la Documenta de Kassel y en varias ediciones de la Bienal de Venecia.

Entre sus obras más recientes destacan la decoración de la cúpula de la Sala XX del Palacio de Naciones Unidas en Ginebra, la capilla del Santísimo de la catedral de Palma de Mallorca y la performance 'Paso Doble'.

Barceló ha recibido, entre otros, el Premio Nacional de Artes Plásticas (1986), el Príncipe de Asturias de las Artes (2003) y el premio Sorolla de la Hispanic Society of America de Nueva York (2007), y ha sido nombrado Doctor Honoris Causa por la Universitat de les Illes Balears (2001).