VIGO

Una fundación custodiará el legado de Carlos Oroza

La editorial Elvira capitanea el proceso de creación del patronato en honor al poeta que se presentará en unas semanas

Carlos Oroza solía pasear por el centro de la ciudad.
Carlos Oroza solía pasear por el centro de la ciudad.
Una fundación custodiará el legado de Carlos Oroza

nnn La editorial de Carlos Oroza promueve la constitución de una fundación que difunda la figura del poeta y custodie su legado literario. Considerado como el último representante español del movimiento beat, falleció en Vigo en noviembre de 2015. Habitual de la vida cultural de la ciudad, el rapsoda ya da nombre a una calle, la trasversal entre Príncipe y Policarpo Sanz, un lugar que recorría en su paseo diario habitual.
Aunque comenzó su andadura literaria en los años 60 en Madrid, fue en Vigo donde publicó la primera antología de su obra completa, en 2012, “Évame”, con la editorial Elvira. Fue un hito en su trayectoria, ya que su creación se caracterizaba por la trasmisión oral de su obra, con intencionalidad efímera, a través del montaje de performance. Las  últimas puestas en escena las hizo en colaboración con el artista vigués Carlos Vilas Bugallo, con quien editó tres de sus poemas (“Preludio a cabalum”, “Cabalum” y “Malú”) en un libro con formato audiovisual. 
La presentación de su legado, el poemario completo “Évame” también tuvo lugar en Vigo, en enero de 2013. En una ceremonia celebrada en el Centro Social de Afundación, Oroza estuvo flaqueado por el entonces presidente de la Real Academia Galega, Xosé Luís Méndez Ferrín y el académico de la RAE, Pere Gimferrer. “Me está entrando calidez espiritual, fuerza para seguir con el proceso moral”. Con estas palabras expresó la emoción que sentía en ese momento, pese que aseguró “mis poemas nacieron oralmente y pasan al papel con verdadera repugnancia; aquí, a la palabra escrita le voy a prestar mi voz, mi lucidez”.
En herencia, Oroza también le dejó a Vigo el certamen de relatos “Vigo Histórico”, en cuyos orígenes se implicó directamente y que ya va por la cuarta edición.

Xabier Romero

Director de la editorial Elvira

nnn Xabier Romero, director de la editorial Elvira, contribuye a mantener vivo parte del legado de Carlos Oroza a través del Certamen de Relatos “Vigo Histórico”, que hasta el 30 de junio tiene abierto el plazo para presentación de escritos.Es un cita literaria que ya cumple cuatro años. ¿Supone su consolidación?Esta es la cuarta edición consecutiva y es una consolidación clara del certamen. Cada año la participación se va incrementando, llegando a recibir el año pasado hasta 200 relatos. Ya estamos pensando en la quinta edición.Carlos Oroza formó parte del primer jurado al que se incorporan nuevos escritores como Ledicia Costas. ¿Se mantiene la filosofía con al que surgió?Este año contamos con Ledicia que está muy emocionada. La verdad es que les tengo que agradecer a cada uno de los miembros del jurado su participación porque leer 200 relatos requiere su tiempo, aunque sea una labor muy bonita. Carlos Oroza apoyó este certamen y disfrutaba con ello. La idea del concurso surgió tomando un café con él. Decía que había que hacer algo para apoyar a los jóvenes escritores y aquí seguimos.Comenzó con el requisito de estar ambientado en el Casco Vello para después ampliarse a toda la ciudad. ¿Este sello vigués le imprime carácter?Recalcamos ese aspecto vigués, ya que algunos lo tocaban como una excusa, por encima, y queremos que sean relatos con Vigo como protagonista. Nació con ese espíritu y debe mantenerse para los escritores que conozcan directamente la ciudad y los que no, están obligados a informarse sobre ella. Es uno de los objetivos, ya que entre los participantes del certamen cada año aumenta la presencia aspirantes de países latinoamericanos.En esta ocasión escogerán un segundo premio. ¿Por qué aumentaron el número de galardonados?Va en relación con el aumento de la calidad de los participantes. En la anterior edición, tuvimos muchos problemas para decidir el ganador, lo que genera numerosas discusiones en el jurado. Nos pareció un poco injusto no tener un segundo premio. Así, mantenemos el primer galardonado con mil euros, añadimos un segundo puesto, dotado con 500 euros y reducimos a cuatro los accesit, con 200 euros.¿Han conseguido implicar nuevos patrocinadores para hacer frente a esta nueva dotación?Nuestro principal patrocinador es privado, la asesoría Tressis, aunque por parte del Concello siempre nos han tratado muy bien. Los ingresos que logramos para el certamen apenas cubre los gastos, porque editar un libro resulta muy caro.Sin embargo, esta edición va a destinar un euro de la venta de cada ejemplar a una ONG local.En diciembre, en la entrega de premios también se hará pública la causa con la que colaboraremos. Pretendemos que el certamen sea algo más allá de la literatura, que tenga un carácter social.Cambiando de tema, en el cartel de este año vuelve a aparecer la Panificadora como sucedió en la primera edición. ¿Qué opine del plan para la recuperación de este edificio?Es muy especial. La sede de nuestra editorial está en la rúa Santiago y no es por casualidad. Yo nací ahí. La Panificadora es un símbolo de la ciudad, en el corazón de Vigo. Espero que el proyecto siga adelante. Es muy especial para mí.n

“Esta edición es la consolidación del certamen ‘Vigo Histórico”

 Xabier Romero, director de la editorial Elvira, contribuye a mantener vivo parte del legado de Carlos Oroza a través del Certamen de Relatos “Vigo Histórico”, que hasta el 30 de junio tiene abierto el plazo para presentación de escritos.

Es un cita literaria que ya cumple cuatro años. ¿Supone su consolidación?
Esta es la cuarta edición consecutiva y es una consolidación clara del certamen. Cada año la participación se va incrementando, llegando a recibir el año pasado hasta 200 relatos. Ya estamos pensando en la quinta edición.


Carlos Oroza formó parte del primer jurado al que se incorporan nuevos escritores como Ledicia Costas. ¿Se mantiene la filosofía con al que surgió?
Este año contamos con Ledicia que está muy emocionada. La verdad es que les tengo que agradecer a cada uno de los miembros del jurado su participación porque leer 200 relatos requiere su tiempo, aunque sea una labor muy bonita. Carlos Oroza apoyó este certamen y disfrutaba con ello. La idea del concurso surgió tomando un café con él. Decía que había que hacer algo para apoyar a los jóvenes escritores y aquí seguimos.


Comenzó con el requisito de estar ambientado en el Casco Vello para después ampliarse a toda la ciudad. ¿Este sello vigués le imprime carácter?
Recalcamos ese aspecto vigués, ya que algunos lo tocaban como una excusa, por encima, y queremos que sean relatos con Vigo como protagonista. Nació con ese espíritu y debe mantenerse para los escritores que conozcan directamente la ciudad y los que no, están obligados a informarse sobre ella. Es uno de los objetivos, ya que entre los participantes del certamen cada año aumenta la presencia aspirantes de países latinoamericanos.


En esta ocasión escogerán un segundo premio. ¿Por qué aumentaron el número de galardonados?
Va en relación con el aumento de la calidad de los participantes. En la anterior edición, tuvimos muchos problemas para decidir el ganador, lo que genera numerosas discusiones en el jurado. Nos pareció un poco injusto no tener un segundo premio. Así, mantenemos el primer galardonado con mil euros, añadimos un segundo puesto, dotado con 500 euros y reducimos a cuatro los accesit, con 200 euros.


¿Han conseguido implicar nuevos patrocinadores para hacer frente a esta nueva dotación?
Nuestro principal patrocinador es privado, la asesoría Tressis, aunque por parte del Concello siempre nos han tratado muy bien. Los ingresos que logramos para el certamen apenas cubre los gastos, porque editar un libro resulta muy caro.


Sin embargo, esta edición va a destinar un euro de la venta de cada ejemplar a una ONG local.
En diciembre, en la entrega de premios también se hará pública la causa con la que colaboraremos. Pretendemos que el certamen sea algo más allá de la literatura, que tenga un carácter social.


Cambiando de tema, en el cartel de este año vuelve a aparecer la Panificadora como sucedió en la primera edición. ¿Qué opine del plan para la recuperación de este edificio?
Es muy especial. La sede de nuestra editorial está en la rúa Santiago y no es por casualidad. Yo nací ahí. La Panificadora es un símbolo de la ciudad, en el corazón de Vigo. Espero que el proyecto siga adelante. Es muy especial para mí.