Las Zonas de Bajas Emisiones de Vigo afectarán al 90% de los vehículos

El proyecto aprobado ayer por la junta de gobierno local establece un calendario gradual en tres fases hasta 2030

Señalización de las Zonas de Bajas Emisiones.
Señalización de las Zonas de Bajas Emisiones. | J.V. Landín

Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) de Vigo, una suerte de “Vigo Central” para limitar la circulación de los coches más contaminantes como ya se hizo en Madrid o Barcelona, afectarán a más del 90% del parque de automóviles de la ciudad en el año 2030. Así lo recoge el proyecto aprobado ayer por el Concello, que establece un calendario gradual en tres fases.

La primera fase comenzará, si se cumplen todos los plazos, el próximo 1 de noviembre en periodo informativo, y un año más tarde comenzará a sancionarse. En este tramo quedará prohibido el acceso a los vehículos sin etiqueta ambiental, es decir, turismos de gasolina matriculados antes de 2001 y diésel anteriores a 2006, que representarán alrededor del 18% del parque circulante previsto en la ciudad.

En 2027 se activará la segunda fase, que añadirá la restricción a los coches con distintivo B (gasolina matriculados antes de 2006 y diésel anteriores a 2014). Según el documento, supondrán aproximadamente el 36% del parque de Vigo en ese momento. La aplicación seguirá el mismo esquema: un año de información a los conductores y sanciones a partir del 1 de noviembre de 2027.

La tercera fase, prevista para 2030, es la más restrictiva. Desde ese año se impedirá el acceso también a los vehículos con etiqueta C, los más numerosos en Vigo. Se trata de turismos de gasolina matriculados desde 2006 y diésel desde 2015. Con esta medida, solo podrán circular por las ZBE los vehículos con etiqueta Eco y Cero, lo que dejará fuera a cerca del 90% del parque automovilístico. El periodo de sanciones se abrirá a partir del 1 de noviembre de 2031.

Con todo, los porcentajes que recoge el proyecto con previsión a futuro no encajan del todo con los datos más actualizados de la DGT, que señalan que cerca de la mitad del total de coches de Vigo, 64.578, carecen aún de etiqueta ambiental, es decir, pertenecen al 50% más contaminante al no cumplir los requisitos para ser etiquetados como vehículos limpios.

La etiqueta C, la verde, suma 76.610 coches en Vigo. Hay también 59.072 vehículos con la etiqueta B, la amarilla. Otros 7.860 vehículos tienen la etiqueta Eco, el siguiente escalón de eficiencia. Se trata en su mayoría de vehículos híbridos, gas o ambos. Tienen derecho a esta etiqueta eléctricos enchufables con autonomía inferior a 40 kilómetros, híbridos no enchufables, vehículos propulsados por gas natural y gas o gas licuado del petróleo.

Finalmente, 2.163 tienen ya la etiqueta Cero, que identifica a los vehículos más eficientes. Tienen derecho a ella eléctricos de batería, eléctricos de autonomía extendida, eléctricos híbridos enchufables con una autonomía de 40 kilómetros o vehículos de pila de combustible. Con todo, la venta de nuevos vehículos de aquí a 2030 cambiará estos porcentajes.

La oposición alerta de que el proyecto prevé multas

La oposición municipal acusó ayer al alcalde Abel Caballero de “mentir”, ya que el proyecto aprobado por la junta de gobierno para las Zonas de Bajas Emisiones sí contempla multas. El portavoz del grupo del PP, Miguel Martín, señaló que el documento “contradice lo que ayer dijo el alcalde cuando aseguró que la aplicación en Vigo de esta medida no contempla las sanciones coercitivas”.

“Eso es rotundamente falso”, indicó, y subrayó que el proyecto “establece que la implantación de las ZBE en Vigo se hará de forma gradual en tres fases, en las que solo el primer año de cada fase se sustituirá la multa por un sistema de avisos, pero a partir de entonces sí se establecen sanciones por falta grave, lo cual acarreará una multa de 200 euros”.

Así, las ZBE entrarán en vigor el próximo 1 de noviembre, un plazo que el PP cuestiona "por el escaso margen de tiempo y el retraso acumulado en la tramitación", y “se empezará ya a impedir el acceso a las cuatro áreas a los vehículos sin etiqueta ambiental”.

Mientras, el grupo municipal del BNG recordó que el proyecto de ZBE fue una “decisión unilateral” del gobierno local, que “ni siquiera” sometió el documento a la consideración del Consello Sectorial de Transportes del Ayuntamiento, “ni se permitió la más mínima participación del tejido asociativo ni de los grupos políticos”.

Además, el portavoz nacionalista, Xabier Pérez Igrexas, recalcó que esa decisión se tomó “mintiendo con todo descaro” porque el propio cronograma del documento establece la imposición de sanciones, tras un período informativo de un año en cada fase de implantación. Pérez Igrexas también recordó que el BNG propuso una alternativa para hacer de toda la ciudad una ZBE, “pero sin aplicar restricciones ni sanciones por tipología de vehículo”.

Contenido patrocinado

stats