Vigo vence al calor y renueva su devoción por San Roque

Miles de personas acudieron a la romería y cientos de fieles participaron ayer en la procesión del patrón popular de la ciudad

Vigo vence al calor y renueva su devoción por San Roque | Jorge Santomé

El intenso calor que se vivió ayer, domingo, 16 de agosto, en una de las jornadas con las temperaturas más altas de este verano, no fue impedimento para que cientos de fieles acompañasen en su día a la imagen de San Roque, el santo considerado el patrón oficioso de la ciudad de Vigo. Ni los sombreros de paja, ni los gorros, ni los abanicos, ni los paraguas salvaban a los fieles de los rigores del sol, solo aliviados en algunos momentos por la sombra de los árboles en la finca del pazo donde, sobre las 12 horas, se celebró la misa de campaña, presidida por el obispo, Antonio Valín, antes de dar la salida a la procesión.

La comitiva, en la que estuvo el alcalde, Abel Caballero, así como la vicepresidenta de la Diputación, Luisa Sánchez, y miembros de la corporación, fue seguida por una marea de devotos que ponen en este santo –abogado contra la peste y las enfermedades infecciosas– todas sus esperanzadas de protección para ellos y los suyos. Maribel Ferreiro portaba cuatro exvotos de cera con figura humana y una vela. “Son para ofrecerlos en nombre de mis hijos, mi hermana y mi cuñado, y la vela es para pedir por toda la familia”, comentaba mientras avanzaba hacia la puerta principal junto al resto de la procesión. “Y ten cuidado con el bolso. A mi padre un año le robaron la cartera con todo”, alertaba.

También Pili y Patricia, dos primas originarias de los barrios de San Roque y Bouzas, que acuden todos los años, portaban velas y exvotos con forma de cabeza y corazón. “Son por la gente que está enferma y, también, por las personas de nuestra familia que ya no están”. “Éramos una familia muy grande y ahora solo quedamos tres”, recordaba su madre, que las acompañaba ayer.

Vivir San Roque, la romería urbana más grande y antigua de Galicia, es una tradición transmitida en Vigo desde el siglo XVI. Por eso no es de extrañar la participación de miembros de distintas generaciones de una misma familia en los actos religiosos. Y si bien la procesión contó con un lleno de fieles semejante al de ediciones anteriores, la fiesta matutina en el interior del pazo aún tardó en arrancar, quizás, precisamente, debido a los rigores del tiempo.

“Nosotros venimos antes, a la misa de 11, para huir del calor y disfrutar con más tranquilidad del vermú”, comentaban Beba, Fina, Tere, Mari y Manuel, ya sentados a la mesa en la zona gastro dispuesta en el interior de la finca de San Roque, a los pies de donde se encuentra la capilla del pazo donde se guarda al santo.

Según comentaban los vecinos del barrio, este año la disposición de puestos había mejorado considerablemente, evitando los trastornos de otras ediciones, en cuanto a ruidos y olores, que sufren por estas fechas los habitantes de las casas contiguas.

A la romería se accede por la calle Filipinas, donde se ubican los puestos de embutidos, quesos y rosquillas, los puestos de velas, así como las tres únicas atracciones autorizadas este año. Dentro de la finca, los visitantes encuentran una zona de artesanía, varias barras de bebidas y puestos de arepas, cafés y helados y varias carpas gigantes con cientos de mesas a las que no paraban de llegar tapas de pulpo, churrasco y sardinas asadas.

Una programación actual y gastronomía popular

La devoción por San Roque surgió en el siglo XVI, al atribuirle la tradición el milagro de haber librado a Vigo de la peste que asoló la ciudad en 1598. Son, pues, más de 400 años de historia de una romería que ha sabido en este tiempo adaptarse a los gustos de la población para seguir atrayendo a miles de romeros hasta este mítico pazo, hoy propiedad de Abanca, que abre siempre sus puertas al pueblo por estas fechas.

La gastronomía es una de las claves de este éxito, al saber conjugar la tradición, con el pulpo, la carne a la parrilla y las sardinas asadas de los que se sirvieron ayer más de una tonelada de kilos, con nuevas preparaciones, como las hamburguesas o las arepas.

La Hermandad de Devotos de San Roque, que desde hace 75 años se encarga de organizar estas fiestas, lleva varias ediciones sorprendiendo con sus propuestas musicales, capaces de atraer a un público de todas las edades. Tras el éxito de Seguridad Social, el pasado viernes, ayer fue el turno para Son das Tabernas, la banda tributo El Último Guateque y Tenessee, conocido grupo pop de los 80.

Las fiestas se despedirán hoy con la actuación del Mago Jorge Lorenzo, una fiesta infantil y una sesión disco como cierre de esta edición.

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