Desde Vigo, un rezo hacia La Meca
El Centro Islámico repartió un centenar de platos para los musulmanes que acudieron a realizar la ruptura del ayuno en el inicio del Ramadán; este año será más laxo y con una duración de 29 días
Inició el periodo de Ramadán para aproximadamente 3.000 musulmanes en Vigo. El noveno mes del año para el calendario islámico (no se guían por el gregoriano) es una etapa para el autocontrol, la pureza y la veneración a su Dios. También para estar en familia, recitar o escuchar el Corán y hacer el bien al prójimo. Desde el Centro Islámico de Vigo, todos los días celebrarán el ‘Iftar’ o ruptura del ayuno al caer el sol. En el primer día, ofrecieron más de 100 comidas de pan, sopa, arroz, zumos y agua para todo aquel que se acercó a su sede en Gregorio Espino y celebrar así ese mes sagrado para la comunidad musulmana de la ciudad.
Antes de nada, momento de rezar en la sala de la oración. Según indica el Centro Islámico, con un instrumento GPS que indica la dirección hacia La Meca. Una televisión indica los minutos exactos que quedan para que la noche se imponga al sol. Ahí, ya pueden ingerir alimentos y bebida, cuando el reloj llegue al cero y no haya ningún rayo de luz solar. El sacrificio es máximo, pero algunos años las condiciones se pueden hacer muy duras o más laxas. Por suerte, este 2026 será uno de esos años donde el esfuerzo será menor (aunque reconocen que el cuerpo se acostumbra a este tipo de ayunos). Hasta el 20 de marzo tendrán 29 días por delante con la prohibición de no comer ni beber mientras se encuentre el sol, unas 12 horas. Además, deberán realizar actividades solidarias con sus compañeros y alejarse de los vicios de la sociedad. Entre ellos, mascar chicle, tener relaciones sexuales o fumar. Costará menos porque son menos días (el año pasado fueron 40), en una época del año con menos calor y con menos horas de sol que en verano. Más tolerable todo.
Hay excepciones. Los niños menores de 13 años no deben realizar el Ramadán, a no ser que se encuentren perfectamente preparados para lidiar con sus dificultades y quieran realizarlo. Para introducirse, en años anteriores van realizando pequeños ayunos durante algunos días. Las mujeres embarazadas, para prevenir futuros daños al feto, también están exentas, así como los enfermos y los ancianos. Los enfermos temporales, como norma, deberán reponer esos días que no ayunen en otro momento del año, antes del próximo Ramadán, y los crónicos, a diferencia de los mentales, deben pagar la conocida como ‘Fidya’, un pago de entre 5 y 7 euros por día para alimentar a una persona necesitada. Las embarazadas o lactantes también deben realizar ese pago como condición al no ayunar, así como los musulmanes que se encuentran de viaje y rompan el ayuno.
Los próximos cinco años, hasta 2031, será un Ramadán tolerable en Vigo. Aunque la costumbre es la clave de todo este proceso. Lo que hace que ninguno tenga dificultades para superarlo.n
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