Vigo aún mantiene decenas de placas franquistas en edificios

El nuevo Real Decreto del Gobierno creará un catálogo para la retirada definitiva de estos vestigios, sin inventariar en la ciudad, que será vigilada por un comité de expertos

Placa de piedra con el símbolo del sindicato vertical, en Matamá. A la derecha otras dos del Ministerio de la Vivienda franquista, en As Travesas.
Placa de piedra con el símbolo del sindicato vertical, en Matamá. A la derecha otras dos del Ministerio de la Vivienda franquista, en As Travesas.

Hace más de una década que el Concello de Vigo comenzó a eliminar los símbolos franquistas de la ciudad. El único en lugar público que quedó en pie fue la Cruz de O Castro porque el Concello luchó en los tribunales por el indulto al suprimir sus elementos falangistas y considerarla como una cruz más, pese a la oposición de las asociaciones memorialistas de la ciudad que a día de hoy siguen pidiendo su retirada.

Sin embargo, todavía quedan elementos contrarios a la memoria democrática tal y como los define la Ley, en edificios de viviendas privadas. El nuevo Real Decreto, aprobado esta semana en el Consejo de Ministros, creará un catálogo y una comisión para garantizar la retirada de este tipo de vestigios, en manos de las comunidades de propietarios.

Hasta ahora los ayuntamientos podían requerir a dichas comunidades para que las eliminaran. En Vigo, Patrimonio del Concello no las tiene inventariadas, pero aun sin contabilizar se cuentan por decenas.

“Todas las viviendas sindicales llevaban estas placas”, explica Celso Pazos, presidente de la Asamblea Republicana de Vigo, quien asegura que, tras este nuevo Real Decreto, el asunto se abordará en la próxima reunión, puesto que “nosotros estamos a favor de que se eliminen absolutamente todos los vestigios que supongan una exaltación de la dictadura”. De hecho, tratarán la posibilidad de identificarlas y solicitar su supresión, tal y como recoge esta nueva norma.

Coincide en la necesidad de borrar estos símbolos la Asociación Viguesa pola Memoria Histórica del 36. Su presidente, Telmo Comesaña, asegura que desconocen cuántas placas existen todavía en viviendas de protección oficial del Franquismo, aunque reconoce que el número puede ser amplio, si no se han eliminado.

Su tamaño, que suele ser pequeño, y su colocación, encima de la puerta del portal o en un lateral hacen que incluso para los propios vecinos pasen inadvertidas. “Puede ser que los nuevos inquilinos no se den cuenta, pero seguro que las personas de más edad sí las tienen presentes”, señala Comesaña.

En el proyecto de mapa interactivo deberíadesparecer. com solo señalan uno de estos símbolos en edificios de viviendas privadas, al tratarse de una inscripción de piedra, con el escudo del sindicato vertical que se encuentra en un inmueble en Matamá.

Solo desde la zona de As Travesas hasta Torrecedeira ya hay una decena de inmuebles donde aparecen estos vestigios. En otros fueron retirados aprovechando las obras de rehabilitación de las fachadas.

El Gobierno quiere garantizar su cumplimiento

Con el objetivo de asegurar la plena efectividad de la ley, el Gobierno anunció la creación de la comisión técnica sobre símbolos y elementos contrario a la memoria democrática, que tendrá como objetivo el estudio, seguimiento, informe y la realización de propuestas que se soliciten en las cuestiones relativas a símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática. Dicha comisión contempla la participación de representantes de las comunidades autónomas y entidades locales. El paso se da ante la “persistencia” de dificultades encontradas desde que entró en vigor la Ley de la Memoria Democrática tanto en el conjunto de las administraciones públicas como en bienes de titularidad privada, aseguró el Ministerio. La propia norma establece medidas coercitivas en caso de que haya negativa o incumplimiento por parte de los propietarios privados, así como requerimientos y vía judicial para las administraciones públicas.

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