Vigo se convierte en ejemplo nacional de baja natalidad
El Instituto Geográfico destaca el caso de la ciudad como paradigma del “invierno demográfico” y señala a la vivienda como responsable del descenso de jóvenes
La natalidad en Vigo ha caído un 50 por ciento desde 2008 hasta 2024, superando en este período a la media española (38%) y gallega (40%), e incluso al resto de ciudades de la comunidad autónoma. Un fenómeno cuyas raíces se encuentran en el cambio de siglo, cuando los saldos vegetativos comenzaron a apuntar al negativo, y que por su importancia ha dejado de ser un hecho local para ganar trascendencia en toda España. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha incluido este año en su Atlas a Vigo como el paradigma del “invierno demográfico”, al lado de Madrid y Barcelona, que figuran también como ejemplos.
El IGN destaca que Vigo “es un buen ejemplo del llamado invierno demográfico de muchas localidades españolas debido a la caída de la natalidad y al envejecimiento de la población”. El organismo señala que la diferencia entre jóvenes y mayores se ha duplicado desde 2001, cuando ambos segmentos estaban empatados.
“También ha de tenerse en cuenta que muchas personas jóvenes optan por comprar su vivienda en otros municipios cercanos en los que el valor del suelo es menor”, indica el Atlas del IGN, señalando la movilidad de vigueses hacia el área, en especial a Salceda, Porriño y Salvaterra, donde la promoción de viviendas tuvo éxito por sus precios.
El Atlas también observa que la parte del ensanche más cercano al Casco Vello es la zona más envejecida de la ciudad. Por otra parte, Bouzas y Teis, considerados “barrios fronterizos a la ría”, son sectores originalmente modestos sometidos a un progresivo envejecimiento. Las zonas periurbanas al sur, como Beade, Bembrive, Valadares y Zamáns, presentan la misma tendencia, mientras que las zonas de expansión residencial más reciente al oeste, Comesaña, Coruxo, Navia y Oía, son más dinámicas y jóvenes.
La conclusión del IGN es que Vigo enfrenta un escenario complicado por el descenso de la natalidad y la huida de jóvenes al área metropolitana, siendo la llegada de inmigración el único factor que ha evitado una caída poblacional.
Madrid y Barcelona
En Madrid, la renta neta media por persona es de 17.586 €, siendo una de las capitales con mayor porcentaje de secciones censales de renta alta (39,1%), solo superada por San Sebastián (54,9%) y seguida de cerca por Barcelona (35,7%). Sin embargo, es una ciudad muy desigual: el distrito más rico triplica la renta del más pobre, y existe una brecha marcada entre el centro-norte y la corona sur, donde ingresos como los de Usera no llegan a 10.797 €, con más del 50% de población vulnerable en situación de pobreza.
En cuanto a Barcelona, la población extranjera alcanza el 21,3%. Los italianos son el colectivo más numeroso, con más de 43.000 personas, concentradas en barrios acomodados como Eixample. Barrios como Ciutat Vella presentan un 51,4% de residentes extranjeros, con presencia significativa de pakistaníes y marroquíes, y otras zonas como el barrio Gótico, Barceloneta y Poble Sec muestran una diversidad de procedencias: magrebíes, dominicanos, pakistaníes y filipinos.
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