Vigueses Distinguidos
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El año 2024 fue, en su conjunto, húmedo en cuanto a precipitaciones, con un valor sobre España peninsular de 669,1 mm, que representa el 105 % del valor normal en el periodo de referencia 1991-2020, según el resumen realizado por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), donde sobresale Vigo, y no es la primera vez. Según la Aemet, 20024 fue el vigésimo sexto año más húmedo desde el comienzo de la serie en 1961, y el décimo del siglo XXI. Entre los valores de precipitación máxima diaria registrados entre los observatorios principales en el año destacan Barcelona/aeropuerto que registró 144,2 mm el día 4 de noviembre, Hondarribia, con 118,8 mm el día 20 de noviembre, Jerez de la Frontera con 116,4 mm el día 30 de octubre, Santiago/Labacolla con 109,2 mm el día 8 de octubre y Pontevedra con 99,8 mm y en sexta posición Vigo/Peinador con 98,6 mm el día 25 de septiembre.
Pero mucho más llamativo es el ranking en cuanto a la precipitación total anual entre las estaciones principales. Pese a la dana de Valencia, la clasificación se mantiene en los clásicos, donde destacan los 2.247,2 mm acumulados en la villa vasca de Hondarribia y justo a continuación los 2.002,8 mm acumulados en Vigo, tomados en Peinador, convirtiéndose así oficialmente en la ciudad española donde más precipitaciones se registraron durante el pasado año. Justo a continuación se colocó con 1.932,8 Pontevedra, los 1.899,8 mm de San Sebastián y los 1.880,5 mm en Santiago de Compostela/Labacolla. La cuestión es que este dato de la Aemet tiene trampa: en el centro de Vigo solo se recogieron 1.476 litros, lo que supone medio millar menos. La diferencia es muy importante y distorsiona el resultado, pero ya no tiene remedio: Aemet mantiene la toma de datos en el aeropuerto para que haya coherencia en la estadística, aunque Vigo no es la ciudad con más lluvia. Pasa igual con la niebla: Vigo encabeza las ciudades donde más días se produce este fenómeno en España porque los datos se recoge en Peinador, donde las condiciones son mucho más duras y las brumas cercan el aeropuerto y hacían el aterrizaje muy difícil hasta que se instalo el ILS de última generación, que terminó con el problema. A cambio, las horas anuales de sol de Vigo son similares a las de Málaga, aunque no la temperatura. En Santiago o San Sebastián llueve más días al año y más fino. Enero empezó similar: 120 litros recogidos en Vigo, de nuevo en primera posición.
La Aemet indica en su informe que a lo largo de 2024 hubo algunos episodios de lluvias fuertes. Entre el 24 y 26 de septiembre se produjo el paso de la borrasca Aitor que provocó precipitaciones importantes y persistentes sobre la fachada noroccidental de la Península. En octubre se dieron varias situaciones de fuertes precipitaciones, la primera entre los días 11 y 14 en los que la Península se vio afectada por el paso de la borrasca Berenice que experimentó un desarrollo de borrasca típica extratropical y una rápida profundización durante la tarde noche del día 11. El rápido paso de la vaguada en altura, desplazó a la baja en superficie hacia esta región. En esta zona, la vaguada en altura y la baja en superficie coincidieron en fase, lo que provocó una importante humedad a todos los niveles de altitud, hacia la región central de la Península.
2024 fue extremadamente cálido, con una temperatura media sobre la España peninsular de 15 °C, valor que queda 1,1 °C por encima de la media anual (periodo de referencia 1991-2020). Fue el tercer año con temperaturas más elevadas desde el comienzo de la serie en 1961, por detrás de 2022 y 2023. Los diez años más cálidos de la serie pertenecen al siglo XXI. Los 15 grados de media también se dieron en Vigo.
El año fue extremadamente cálido en la mayor parte del este, centro y sur de la España peninsular, mientras que resultó muy cálido en las regiones cantábricas y en el tercio oeste peninsular. Tres meses fueron los “top” desde que hay registros (enero, agosto y noviembre). El invierno también registró las más altas medias de la serie; la primavera fue cálida y aún más el verano y el otoño. La máxima, 43,5 ºC en Morón, el 24 de julio.
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