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El proyecto del túnel de Porta do Sol tiene vía libre desde el punto de vista técnico y ambiental por parte de los arquitectos y los organismos de la Xunta para completar su recorrido hasta Torrecedeira, después de seis años desde el inicio de las obras y tres con los trabajos prácticamente paralizados más allá de las prospecciones arqueológicas. La actuación, que en un primer momento preveía finalizar el trazado en el Paseo de Alfonso, se modificó posteriormente para prolongar la infraestructura hasta la prolongación de Torrecedeira a través de un nuevo vial en el Barrio do Cura.
Los técnicos consideran superados los principales condicionantes que habían frenado el desarrollo del proyecto: la conservación de los restos de la antigua muralla defensiva de la ciudad que pedía Patrimonio, la protección del Olivo del Paseo de Alfonso y las medidas para evitar la afección a una colonia de vencejos asentada en la zona que planteó Medio Ambiente.
El arquitecto Pedro de la Puente, autor del proyecto junto con Alfonso Penela, asegura que estos obstáculos que mantenían bloqueada la actuación ya quedaron resueltos. “El tema del Olivo está solucionado, igual que el arqueológico. Ahora, con las aves, se instalarán casetas y nidos especiales para que puedan criar, como ya se hizo en las obras del Barrio do Cura”, explica. Según indica, los vencejos utilizan los huecos de las piedras para nidificar, por lo que se habilitarán espacios específicos para favorecer su continuidad en la zona.
Otro de los principales escollos a superar fue la aparición de los restos del baluarte de A Falperra de la antigua muralla de la ciudad. Para compatibilizar la ejecución del túnel con su conservación, el Concello reformó el proyecto e incorporó un plan específico que permitirá preservar y musealizar estos elementos patrimoniales, que actualmente permanecen enterrados.
Desde el punto de vista técnico, la propuesta diseñada por el equipo de Pedro de la Puente modifica el paso inferior para evitar cualquier afección sobre las murallas históricas. El túnel se desdoblará en dos ramales mediante una estructura en forma de V al llegar al ámbito del baluarte. Ambos viales rodearán los restos defensivos y volverán a unirse una vez superado este punto para continuar hacia la salida prevista en Torrecedeira. Mientras tanto, el Olivo dispondría de 5,5 metros de profundidad.
De la Puente sostiene que el proyecto podrá avanzar de nuevo tras obtener las autorizaciones necesarias. “Parece que ya está todo desatascado, hubo que obtener la aprobación de Patrimonio, hacer pequeños cambios en el proyecto y ya está resuelo”, afirma, al tiempo que señala que “en breve habrá avances”.
La nueva solución también refuerza la transformación urbana del entorno. El proyecto contempla la creación de una amplia zona peatonal en el Paseo de Alfonso y la recuperación del antiguo bulevar de la calle Elduayen mediante una isla central arbolada. Aprovechando esta actuación, el Concello también planea recuperar el kiosco del Paseo de Alfonso y trasladarlo a su ubicación original. Diseñado por Jenaro de la Fuente en la primera mitad del siglo XX, sería trasladado desde su actual emplazamiento lateral al eje central. Según los planes, podría albergar contenidos museográficos que reproducirían imágenes de la muralla y el baluarte de Falperra, descubiertos durante los sondeos arqueológicos.
A la espera de reactivar las obras del túnel de Porta do Sol, el Concello incluyó una partida de 500.000 euros de recursos propios en el presupuesto municipal de 2026. Aunque la cuantía es reducida, las previsiones económicas del gobierno local apuntan a un aumento progresivo de la inversión en los próximos años conforme se retomen los trabajos.
El plan de actuación y financiación del Concello para el periodo 2026-2029 contempla destinar 2 millones de euros en 2027, triplicar esa cifra hasta los 6 millones en 2028 y elevarla de nuevo a 7 millones en 2029. En total, las cuentas municipales prevén invertir 15,5 millones de euros pendientes para completar la infraestructura.
Con todo, la financiación del proyecto no recaería únicamente sobre las arcas municipales. La Xunta aceptó asumir el 38% del coste total de la actuación tras la petición del alcalde, un porcentaje que incluye también los 18 millones de euros ya ejecutados en el tramo de Porta do Sol. Se trata del mismo nivel de participación con el que el Gobierno gallego contribuyó a la construcción del túnel de O Parrote, en A Coruña, lo que permitirá compartir el esfuerzo inversor y ya se incluyó una partida este año.
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