Un verano de inmersión en el mundo de las nuevas tecnologías

Publicado: 10 jul 2021 - 02:47 Actualizado: 11 jul 2021 - 05:20
El taller ‘Steam 21’ finalizó con carreras y peleas de mBots.
El taller ‘Steam 21’ finalizó con carreras y peleas de mBots.

Con la mirada puesta en el futuro digital, niños y niñas de Vigo acuden a la biblioteca Juan Compañel para adentrarse en las nuevas tecnologías, en concreto el Steam. Este tipo de educación integra cinco disciplinas: ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas.

Atraídos por la robótica y la programación, un máximo de diez jóvenes aprenden cada semana a diseñar e imprimir en 3D, programación con Scratch y robótica con mBots, robots ideales para iniciarse. “Empezamos con cosas suaves, con diseño en 3D con un programa específico para niños. Hacemos un pequeño llavero con el nombre y algunos simbolitos y lo imprimimos en 3D. Después, hacemos programación con Scratch para que vayan entendiendo la lógica de la programación. Luego, pasamos al montaje de los mBots”, explica Marco Durán, responsable del taller ‘Steam 21’.

A pesar de que los integrantes del primer grupo que inaugura el taller este año son habituales de los campamentos de verano, solo habían estado en los deportivos. Se les notan las ganas y la ilusión por conocer el funcionamiento de los sistemas y sorprende que con su juventud -entre 11 y 14 años- dominen a la perfección términos técnicos al nivel de un profesional adulto. Además, para la mayoría ha sido su primera incursión en este mundo, aunque algunos partían con pequeños conocimientos previos derivados de clases en el instituto o la afición de un amigo. “Tenía un amigo que sabía mucho de programar ordenadores y, de hecho, cuando el ordenador de clase iba mal los profesores le pedían ayuda”, señala Xacobe Portela, que tuvo contacto con la programación a través de esa amistad.

Coinciden en que lo que más les gusta es programar con Scratch por sus múltiples funciones. Incluso para algunos el diseño en 3D es algo muy sencillo y prefieren algo más complejo. “Usar Scratch es lo que más me ha gustado con diferencia. También construir el robot y programarlo ¡está genial!”, destaca Eva Fernández con entusiasmo.

Aún así, hablando de su futuro profesional no todos tienen claro si estarán vinculados al Steam. “Me gusta, pero para el futuro preferiría otras cosas”, confiesa Hugo Blanco. Sin embargo, Marcos Romañoli, otro de los participantes, sí se visualiza trabajando con las nuevas tecnologías: “puede que sea ingeniero informático o algo así”.

Los ocho jóvenes del grupo se despiden del taller con nuevos conocimientos adquiridos y tras haberse divertido con las últimas actividades: carreras y peleas de mBots, unas adivinanzas y una merienda especial reservada para el último día. Todos están encantados con lo aprendido durante la semana y más enganchados si cabe a las nuevas tecnologías.

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