La UVigo quiere ‘duplicar’ su nueva lanzadera autónoma
Universidad
El CTAG y la institución viguesa procuran financiación para lanzar, el próximo curso, una segunda fase del programa piloto con dos vehículos coordinados alrededor del campus
El CTAG (Centro Tecnológico del Automóvil de Galicia) y la Universidad de Vigo dieron por concluida este mismo mes la primera fase del programa piloto de la lanzadera autónoma que recorre el campus. El resultado, como indica el nuevo vicerrector de Infraestructuras, Energía y Movilidad, David Álvarez, es “muy positivo”. Durante los casi seis meses de duración del proyecto, la ‘shuttle’ autónoma tuvo más de 1.000 usuarios y recorrió 2.800 kilómetros alrededor de Lagoas-Marcosende, donde completó entre 10 y 15 rutas diarias.
Ahora los esfuerzos de UVigo y CTAG se centran en poder dar un nuevo paso en este proyecto activando una segunda fase. “Estamos en la etapa de buscar financiación y nos reuniremos con Amtega (Axencia para a Modernización Tecnolóxica de Galicia) con esta idea mientras el CTAG busca también fondos por su parte”, explica Álvarez en declaraciones a este periódico.
Una segunda fase de este programa piloto pasaría por mantener el recorrido que venía haciendo la lanzadera –se usaron dos rutas, una circular y otra lineal que pasaban por la mayor parte de los edificios del campus–, pero utilizando dos vehículos. La idea es que se coordinen a medida que hacen los recorridos, pero siempre con una estación externa desde la que poder monitorizar e intervenir cuando sea necesario. “Nos parece una apuesta interesante por la que vamos a luchar, queremos que el proyecto tenga una segunda fase un poco más ambiciosa”, comenta el vicerrector.
Lo cierto es que para la institución educativa este proyecto va más allá de contar con una solución de movilidad interna para un campus especialmente difícil de recorrer a causa de su orografía: “Tenemos un grupo de investigación que desplegó una red experimental de 5G y 6G, que es parte de la motivación de instalar la lanzadera en el campus y, además, el proyecto tiene una parte muy importante de ciberseguridad, ya que se aprovechó para avanzar en el conocimiento de evitar posibles ataques y gestionar la capacidad de seguridad que se le debe exigir a un coche como este”, añade David Álvarez.
A mayores, el propio CTAG está muy interesado en seguir probando este coche autónomo en Lagoas-Marcosende, ya que la orografía y la climatología del campus suponen un reto para hacer funcionar un vehículo como este.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último