El último cuatrimestre de 2026 pone al crucerismo en su tope histórico

Turismo

Están previstas 50 escalas y unos 130.000 pasajeros, cifras que marcarán otro récord anual en este tráfico

Cruceristas en O Castro, observando la ciudad y los dos buques en la Estación Marítima
Cruceristas en O Castro, observando la ciudad y los dos buques en la Estación Marítima | Vicente Alonso

El último cuatrimestre del año, que se inicia en unos días, será el mejor de la historia para el crucerismo vigués y marcará otro récord. Según las previsones ya confirmadas oficialmente y publicadas por la Autoridad Portuaria (APV), se esperan 50 escalas desde el 1 de septiembre hasta finales de diciembre que traerán en torno a 130.000 pasajeros. Esto supondrá un nuevo récord: hasta el 31 de agosto han sido cerca de 200.000 los viajeros que desembarcaron en la Estación Marítima viguesa, así que probablemente la cifra final se sitúe en el entorno de los 320.000 o más, en función de cómo vayan de ocupados los buques, en general al máximo de su capacidad.

Por meses, en septiembre habrá 17 escalas con unos 44.000 cruceristas a bordo. En octubre, siempre según los datos de la APV, serán 19 más, con 47.000 pasajeros, siendo el mejor momento de 2026, algo que se suele repetir en cada ejercicio. Finalmente, en noviembre se esperan siete buques y 19.000 viajeros y otros siete en diciembre con 17.000, cifras muy importantes para la época invernal.

Hay que anotar que la mayoría de las arribadas están previstas con cruceros de gran tamaño, en torno a 300 metros, siendo el día 2 de septiembre el de la llegada de tres buques, de ellos dos de más de 330 metros cada uno, el “Iona” y el “Legend of the Seas”, en tanto el tercero, el “Mein Shiff 6”, llega a 290 metros. En este caso, el operativo exige que dos gigantes atraquen en el muelle de Trasatlánticos, con capacidad para más de 700 metros gracias a la ampliación de la capacidad de la plataforma con los “duques de alba” ya instalados, y el tercero se irá al muelle de Comercio, frente a la Delegación de la Xunta. Los “duques de alba” también serán colocados en la terminal de Bouzas para extender la operatividad de las rampas de atraque de los portacoches, que necesitan más metros ante los nuevos buques, de más de 200 metros de eslora y mayor calado. Este sistema evita rellenos y tramitar y aprobar estudios de impacto, que alargan durante años las obras.

El crecimiento del turismo de cruceros parece no tener techo, con dos récords consecutivos y consolidando a Vigo por encima de los 300.000 pasajeros al año, después de varios ejercicios de cierto estancamiento. En concreto, en 2024 fueron 211.000, y en 2025 eran ya 306.000, en lo que supuso el gran salto. Para 2026 podrían llegar a esos 320.000, aunque depende de varios factores. Las previsiones de la Autoridad Portuaria son incluso mejores para 2027, a tenor de las expectativas confirmadas por las navieras. El Puerto estima que se podrán superar incluso los 350.000 viajeros, o incluso acercarse a los 400.000. A Coruña ya está muy por encima en este tráfico: en 2024 sumó 406.000 y en 2025 llegó a 465.000 pasajeros, número que aspira superar o como mínimo igualar en este ejercicio. Oporto, por su lado, también marcará este año su récord, por encima de los 225.000 alcanzados en 2025 en 148 escalas. Leixoes, su puerto, solo dispone de una plataforma para buques de 300 metros como máximo, lo que lastra sus opciones de seguir ganando peso en la eurorregión. Otro factor es que los puertos ahora colaboran entre ellos.

Un gasto millonario en Vigo

Aunque no hay datos actualizados, siendo el último estudio el realizado hace más de diez años por la Universidad de Vigo, se estima que cada crucerista gasta por término medio unos 100 euros en su escala en Vigo. Una cifra que es el resultado de sumar comercio, hostelería y excursiones locales. Esto supone, en números redondos, un ingreso para la ciudad este año de unos 31 millones de euros solo por los turistas marítimos, una pequeña parte de todos los visitantes. La cifra sería mucho mayor si Vigo, además de escala, fuera también puerto base de salida de viajes, lo que duplicaría o más el gasto por persona. Pero esta posibilidad está todavía muy lejos de hacerse realidad, salvo de forma puntual, mientras Oporto ya está apostando, gracias a su aeropuerto con conexiones con todo el mundo.

Además de los pasajeros, también el crucerismo añade otros ingresos. La Autoridad Portuaria aplica regulaciones y tasas, incluyendo los más de 20.000 euros por atracar y otros en avituallamiento.

Por su parte, el Concello acaba de aprobar en pleno la implantación de tasas turísticas que incluyen todos los hoteles, albergues, campings, casas rurales, apartamentos y viviendas turísticas y también los barcos de crucero, pese a la petición realizada por la Autoridad Portuaria para evitar que afecte a las previsiones de las navieras. En concreto, la tasa turística, que salió adelante solo con los votos del gobierno del PSOE y el rechazo de la oposición (PP y BNG), prevé gravar con 1,20 euros por crucerista, lo que supondrá unos ingresos a mayores de unos 400.000 euros anuales. La medida entrará en vigor el 1 de octubre de este año y se aplicará de manera progresiva.

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