El tren entre Vigo y Oporto volvió a circular con sólo dos pasajeros

El servicio ferroviario entre las dos ciudades, suspendido desde enero, mantiene sus dos horas y media largas de duración. La modernización lusa no afecta al Tren Celta

Los dos únicos pasajeros del Tren Celta Vigo-Oporto, ayer en su regreso tras tres meses clausurado.
Los dos únicos pasajeros del Tren Celta Vigo-Oporto, ayer en su regreso tras tres meses clausurado.

Después de tres meses de clausura el tren Vigo-Oporto volvió al servicio, justo cuando Portugal acaba de modernizar su línea hasta Valença con la electrificación de todo el recorrido, lo que permitirá utilizar mejor material y reducir el tiempo del viaje. Sin embargo, y como ya se había advertido, finalmente no supondrá ninguna mejora para la conexión ferroviaria entre las dos grandes ciudades del noroeste peninsular, que continúa prestándose en los viejos y lentos automotores diésel, el famoso Tren Celta, debido a una incompatibilidad eléctrica. En estas condiciones, el viaje entre Vigo y Oporto seguirá durando como mínimo dos horas y 20 minutos. Mínimo, porque ayer, primer día de vuelta, el tren tardó 20 minutos más en hacer el recorrido, dos horas y 40 para una distancia de 160 kilómetros (la misma que a Coruña, que se hace en 70 minutos).

El desconocimiento de que tras la reapertura de la frontera volvía a funcionar el Tren Celta o su poco atractivo como medio de transporte se tradujo durante la jornada reinaugural en que a bordo había dos pasajeros, y de ellos solo uno había realizado el trayecto completo desde Oporto a Vigo. Se trataba de una mujer que desembarcó en la estación de Guixar con su mochila. Según explicó, su intención es hacer el Camino Portugués de la Costa hasta Santiago. Una peregrina que había llegado a Oporto desde Austria, y a la que le llamó la atención que la prensa estuviera esperando. No se mostró en cambio sorprendida por la duración del viaje, interesada tan sólo en realizar el camino a pie hasta Compostela desde Vigo. De hecho, el Camino de la Costa pasa por delante de la terminal ferroviaria, donde está marcado al encontrarse los jardines de Areal en zona de competencia de la Autoridad Portuaria. Luego continúa por García Barbón hacia Teis, Chapela y Redondela, donde confluye con el Camino Portugués central, que llega desde Tui.

Portugal estrenó el 25 de abril el servicio comercial entre Oporto y Valença con trenes eléctricos. Entonces ya se advirtió de que pese a las promesas de años anteriores, las comunicaciones ferroviarias entre Vigo y Oporto y Vigo y Valença no iban a mejorar ni en el tipo de tren ni en el tiempo de viaje porque seguirán teniendo asignados los mismos automotores diésel. La electrificación de la “Linha do Minho” se realiza con corriente alterna a 25.000 voltios, que es la predominante en las líneas electrificadas en Portugal. Pero al cruzar el puente internacional la catenaria española suministra 3.000 voltios a corriente continua y Comboios no dispone de ninguna locomotora ni tren automotor eléctrico bitensión. Solo Renfe dispone de trenes bitensión, algunos de ellos autorizados a circular hasta 250 kilómetros por hora.

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