Toralla SA, sobre abrir el acceso: “Haremos lo que digan las leyes”
La empresa propietaria señala que la cesión de terrenos para uso público tendrá que incluir zonas bajo su gestión y otras de los chalés que están al borde del mar
César Real, presidente de la empresa Toralla SA, propietaria de las zonas comunes de la isla, incluyendo el puente, asegura que no tienen ninguna comunicación oficial de los planes del Gobierno para garantizar elacceso público “solo lo que dice la prensa”, pero algo se mueve. De hecho, a preguntas de este diario, admitió que Toralla SA en lo referente a terrenos de su propiedad, “estará a lo que determinen las leyes en cada caso”. Y la ley de Costas dice de forma expresa que tiene que cederse una zona de unos seis metros como mínimo en todo el perímetro para el libre paso, lo que ahora no sucede.
Con todo, el responsable de la compañía recuerda que no se trata de un asunto que le incumbe solo a Toralla SA. “En la isla, además de terrenos propiedad de la sociedad, que son las zonas comunes, hay terrenos de propietarios individuales y terrenos que son concesiones administrativas”, advierte. Así que la decisión del Ministerio de Transición Ecológica para abrir Toralla exigirá no solo la cesión por parte de la empresa sino también de algunos de los más de 30 chalés distribuidos en la isla, algunos de los cuales se asoman hasta el límite con el mar.
Como es conocido, Toralla SA dispone de concesión sobre el puente otros 40 años, hasta 2064, salvo que se produzca una compra de los derechos o un acuerdo, lo que parece poco probable. La compañía gestiona desde 1965 el acceso por tierra y los terrenos comunes dentro de la isla, y mantiene una actividad limitada en una sociedad que tiene unos 300 propietarios, residentes de la torre y los chalés. Real señala en todo caso que la Dirección de Costas, tiene competencia sobre una franja exterior, "otra cosa es que necesite terrenos de la propiedad”.
La isla siempre fue privada y tuvo varios dueños. El primero fue el Obispado de Tui, hasta que la Desamortización hizo que acabara en manos del marqués de Valladares. Un emigrante que regresó rico de Argentina, Martín de Echegaray (tiene calle en Coia), se la compró a principios del siglo XX, y sus herederos la venderían en 1965 a Toralla S.A. Curiosamente, fue en la isla donde se fundó la compañía de tranvías eléctricos. La empresa titular fue la constructora de los edificios y chalés, muchos hoy a la venta por precios que alcanzan los dos millones, mientras en la torre llegan a 300.000.
Todo un misterio para la mayoría de vigueses
Toralla, su interior, es un misterio para la mayoría de los vigueses, con una frontera hace años colocada en la playa de Vao y que tras una dura pugna judicial fue trasladada hasta la entrada de la urbanización. Hubo un castro y restos romanos, pero nada de ello es público. César Real resta dramatismo: “Es una isla, pero en realidad son terrenos privados como cualquier otro en Canido o en Coruxo”, aseguraba.
Pero lo cierto es que el interés de la ciudad se mantiene desde que se construyó el puente por la propia sociedad explotadora, y de uso exclusivo para los residentes. Finalmente, tuvo que ceder y permitir que pudiera atravesarse en su totalidad al estar sobre dominio público marítimo, lo que obliga a que haya un paso hacia las playas de la isla, también públicas como en toda la costa española. Pero ahí queda todo, a la espera de que se sustancia el anuncio realizado por el Ministerio de Transición Ecológica de habilitar un acceso con una zona de servidumbre pública, lo que exigirá en todo caso la cesión de terrenos, tanto de las fincas particulares como de la sociedad Toralla SA.
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