Los talleres se reinventan para adaptarse al coche eléctrico

Los negocios tradicionales comienzan a formar a sus empleados, mientras que los de los concesionarios ya están profesionalizados. La fuerte inversión, el principal escollo

Mecánico con una batería eléctrica desmontada en el concesionario Celtamotor en Camposancos.
Mecánico con una batería eléctrica desmontada en el concesionario Celtamotor en Camposancos. | Juancho Everman

La transición hacia la electromovilidad está obligando a los talleres de coches a adaptarse a los cambios para mantener la competitividad del negocio y asegurar su supervivencia ante los cambios que se avecinan, con el fin de los vehículos de combustión y la apuesta por los electrificados.

Desde la Asociación de Empresarios de Talleres de Reparación de Vehículos de la provincia de Pontevedra (ATRA) confirman esta “adaptación que está haciendo el sector para renovarse y adaptarse a la transformación”. ATRA promueve cursos de formación de coches eléctricos e híbridos con el objetivo de que la gente se vaya preparando.

Hay que diferenciar a los talleres tradicionales de los oficiales pertenecientes a concesionarios, ya que los primeros todavía tienen centrado su negocio en los vehículos de combustión. Así lo confirma un establecimiento del entorno de A Doblada, que ya ha comenzado a formar al personal para no perder a su clientela fiel que, en algunos casos, está cambiando sus coches por enchufables y los tienen que derivar a otros especializados. “Es un escenario potente el que viene por delante en el que se abren oportunidades laborales para perfiles más técnicos, establecimientos más profesionalizados y con mayor actividad tecnológica”, indica Miguel Coto, responsable de posventa de Grupo Resnova-Celtamotor, que comercializa numerosas marcas ‘cero emisiones’. “El vehículo electrificado está evolucionando a tal velocidad que enseguida se quedan obsoletos. Las baterías de hace 10 años, por ejemplo, ya no sirven y se están utilizando otras más eficientes que obligan a realizar inversiones fuertes”, explica. “Aquí se abre un melón importante”, aclara el portavoz del grupo, acerca del importante desembolso económico que supone adaptar los talleres, desde la adecuación de las instalaciones a la formación del personal y el equipamiento y utillaje, entre otros requisitos. El pistoletazo de salida puede rondar unos 30.000 euros.

ATRA tiene unas 700 empresas asociadas en la provincia y Cetraa, la patronal nacional de talleres de reparación, cuenta con más de 25.000, la mayoría pymes. Desde algunas puntos de España, como Barcelona, las asociaciones se están movilizando para reclamar que las administraciones incluyan los talleres dentro de las líneas de ayudas vinculadas a la transición hacia el coche eléctrico y a la nueva movilidad.

“Va a haber una revolución en el sector de las reparaciones”

El envejecimiento del parque automovilístico gallego -los turismos tienen una edad media de 16,7 años- favorece a los talleres tradicionales “que siguen haciendo falta”, indican desde ATRA, pese a que tienen que empezar a adaptarse a la nueva movilidad y acusan un problema de escasez de trabajadores. “Va haber una auténtica revolución en el sector de las reparaciones en los próximos años, pero es cierto que a día de hoy el taller de toda la vida es necesario porque hay en circulación muchos vehículos de combustión", argumentan desde Grupo Resnova.

El parque de coches en Galicia es el más envejecido de España, que a su vez lo es de Europa, y la provincia de Pontevedra se sitúa entre los más obsoletos con 16,9 años de media, según datos de la federación de concesionarios, Faconauto).

La venta de coches nuevo diésel está en mínimos históricos y apenas representa un 2% del total del mercado a nivel provincial. Las matriculaciones de vehículos híbridos acumulan un incremento de un 35% en los cinco primeros meses del año, los híbridos enchufables repuntaron un 67% y los eléctricos crecieron un 93%.

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