Los sanitarios dan claves para empoderar a los cardiópatas

Cardiólogos, nutricionistas, psicólogos, fisioterapeutas, enfermeras e incluso una cocinera explicaron como llevar una vida cardiosaludable en un foro abierto al público

El fisioterapeuta de la Unidad de Rehabilitación Cardiaca del Cunqueiro Antonio Chamorro ofreció ejemplos de ejercicios.
El fisioterapeuta de la Unidad de Rehabilitación Cardiaca del Cunqueiro Antonio Chamorro ofreció ejemplos de ejercicios. | Jorge Santomé

Cuatro asociaciones de pacientes con cardiopatías se dieron cita ayer en Vigo en un encuentro abierto al público en el que distintos profesionales sanitarios mostraron herramientas de prevención y de autocuidado para gestionar mejor esta dolencia. Se trata de la tercera edición de una jornada muy dinámica que organiza la Sociedad Gallega de Cardiología, la Fundación Española del Corazón y la Unidad de Rehabilitación Cardiaca del Cunqueiro y en la que participan cardiólogos, nutricionistas, psicólogos, fisioterapeutas, enfermeras e incluso una cocinera. Hubo una primera edición en Ribadeo, una segunda cita en Vigo en septiembre pasado y ahora volvió a la ciudad como antesala de la Reunión Anual de la Sociedad Gallega de Cardiología que se celebra hoy y mañana en el hotel Attica.

El alma máter de esta cita es la cardióloga del Cunqueiro y responsable de la Unidad de Rehabilitación Cardiaca, Marisol Bravo. Explica que se dirigen a los pacientes y a sus allegados, pero también y sobre todo a la población sana, en especial a los más jóvenes, para enseñarles a llevar una vida cardiosaludable “para prevenir en lugar de tratar la enfermedad”. Está convencida del papel “complementario” que desempeñan las asociaciones a la hora de empoderar a los pacientes para llevar mejor la enfermedad y señala que compartir experiencias con otras personas que han pasado los mismos miedos e incertidumbres y se han podido reincorporar a una vida normal “les da tranquilidad”.

Marisol Bravo reconoce que cada vez hay una mayor concienciación social sobre la importancia de una alimentación saludable o el ejercicio regular, pero muchas veces “la vida nos va llevando (el trabajo, los hijos, los padres y demás obligaciones) y dejamos atrás lo más importante, nuestro propio autocuidado, olvidando que no se puede cuidar a los demás si no estamos bien nosotros”. En su opinión, es necesario pararse a pensar y saber que “la falta de tiempo” es una excusa porque siempre hay formas de organizarse para comer sano (si hace falta cocinando el día anterior o retomando la fiambrera) y hacer ejercicio.

En cuanto a los principales enemigos del infarto, recuerda que son son el tabaquismo, la dislipemia (colesterol malo o LDLc elevado en sangre), la hipertensión arterial, la diabetes mellitus. “Es mucho más importante tener cualquiera de estos factores “controlados, es decir tratados”, que el hecho de que nos pongan la etiqueta de tenerlos. Un paciente con hipercolesterolemia por ejemplo que está correctamente tratado tiene muchísimo menor riesgo de sufrir un infarto que otra persona que ni siquiera sabe que tiene su colesterol elevado”. Además de estos “enemigos”, existen múltiples factores modificadores que “influyen negativamente” en que puedan favorecer su aparición como el sedentarismo, el estrés mantenido, la obesidad, alimentación insana, pobreza.

A la pregunta de si todo el mundo debería saber hacer una reanimación cardiopulmonar y usar un desfibrilador automático, afirma que sin duda porque salva vidas. El encuentro de ayer incluía un taller para enseñar estas técnicas. "Cuando se produce una parada cardiaca, por cada minuto que pasa sin reanimar, se está perdiendo un 10% de posibilidades de sobrevivir, es decir, al cabo de unos 10 minutos sin reanimar, las posibilidades de supervivencia son muy muy bajas (salvo excepciones, como en niños o ahogamientos en agua fría, pero con poca variación).

Un libro tipo cómic que resuelve las dudas de pacientes

La Unidad de Rehabilitación Cardiaca acaba de publicar un manual para los pacientes. Marisol Bravo explica que están “muy comprometidos con enseñar a nuestros pacientes aspectos relacionados con su enfermedad que debe conocer: cómo se produce, por qué se origina, cómo se ha tratado, qué puede hacer el paciente a partir de ese momento para mejorar su evolución”. Afirma que todo esto es clave para que cumplan correctamente con sus terapias, y conocer para qué lo hace da sentido a su compromiso. Es por ello, que ya desde hace años, quería que este proyecto saliera adelante. Es un librito, muy fácil de leer, tipo “comic”, donde se responden a las preguntas más comunes que tiene todo paciente tras haber sufrido un infarto de miocardio. Está elaborado por profesionales diversos como cardiólogos, enfermeras, fisioterapeutas, médico rehabilitador, psicóloga, nutricionista, trabajadora social y permite que un paciente conozca mejor su enfermedad, de forma amena, sencilla y muy ilustrada.

El 62% de los pacientes de la unidad viguesa dejan de fumar

El 62,5% de los pacientes fumadores de Rehabilitación Cardiaca abandonaron su hábito tabáquico al mes. Además, hasta el 52% se mantienen sin fumar a los 15 meses. Estos datos, que se acaban de publicar en una revista científica, muestran los buenos resultados obtenidos en la unidad, donde cardiólogos y enfermeras se vuelcan para ayudar a los pacientes a dejar de fumar con o sin fármacos “por la importancia que tiene en la causa y la mala evolución de los infartos”.

¿Qué efectos provoca el tabaco en las arterias? La cardióloga Marisol Bravo explica que el tabaquismo favorece que la sangre se “vuelva más espesa”, activando determinados factores de coagulación. Esto promueve “la facilidad a la formación de trombos, pero además produce vasoconstricción de las arterias (se estrechan), se reduce su calibre por la liberación de las múltiples sustancias volátiles que contiene el humo del tabaco, se liberan sustancias inflamatorias, y se favorece una acumulación del colesterol sobre el interior de las arterias. Esto se produce, no solo en las arterias coronarias, sino que también se puede producir en las arterias cerebrales, favoreciendo la aparición de ictus, y en las piernas, favoreciendo el dolor de piernas al caminar, que en sus casos más extremos puede condicionar la necesidad de amputación. Esto solo centrándome en el daño vascular, sin mencionar su asociación con múltiples cánceres”.

Por otro lado, una de las claves para tener una buena salud cardiovascular implica comer sano. “Exige conocimiento, organización (desde el supermercado hasta la elaboración de un calendario semanal con una buena distribución de los alimentos y diversificar) y preparación (las formas de cocinado más sencillas y fáciles son las más sanas: plancha, vapor, cocer, brasa, horno)”.

La cardióloga Marisol Bravo.
La cardióloga Marisol Bravo. | jorge santomé

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