De ruta con la Odisea por el singular Vigo greco-romano
Esculturas de grandes proporciones instaladas desde hace años por las calles recuerdan el mundo homérico
La Odisea está de moda con la película de Nolan, un mundo poblado de sirenas o dioses como Niké o Hermes, el mensajero, que se encuentran representados en las calles viguesas, en cuyo callejero incluso aparece el mayor de los mitos helenos, la Atlántida.
Hermes, el mensajero. En La Odisea, el dios Hermes actúa como un guía y protector fundamental de Ulises. En Vigo, una estatua de gran tamaño del dios del Comercio preside la fachada en Príncipe, aunque su presencia casi pasa desapercibida al encontrarse a la altura de un primer piso. Existe otro Hermes, aún más difícil de localizar, sobre la puerta principal del antiguo Banco Pastor en Colón.
Victoria en todo lo alto. El escultor Jesús Picón es el autor de la réplica de la Victoria de Samotracia, que desde 1943 preside en todo lo alto del Edificio Albo, en Urzaiz-Gran Vía, obra a su vez de Francisco Castro en estilo racionalista, quizá el último importante del pasado siglo. Representa a la diosa Niké y la original, del 190 antes de Cristo, descubierta en la isla de Samotracia, se encuentra en el museo del Louvre. El edificio se conocía popularmente como “La Rápida”, por la librería que durante años estuvo abierta en la esquina.
Sirenas. Un personaje propio de la mitología homérica, forma parte de la imagen de Vigo, pero en su versión masculina. La madrugada del 7 de noviembre de 1991 el escultor y la fundición madrileña Capa colocaron las cuatro toneladas de peso del Sireno sobre dos columnas de granito negro de 12 metros de altura que llevaban ya varias semanas instaladas. Su nombre original era "Hombre Pez", pero enseguida pasó a Sireno. Su ubicación provocó un auténtico debate local, felizmente superado.
Europa o la UE. Otro escultor gallego, el tudense Juan Oliveira, firma el Rapto de Europa, en la rotonda de Samil, grupo instalado en 1991 que homenajea tanto al mito heleno como a la Unión Europea, con bandera incluida. La princesa fenicia Europa fue raptada por Zeus, haciéndose pasar por un hermoso y manso toro, y llevada al otro lado del mar, a las tierras que desde entonces llevan el nombre de la joven. Tiene siete metros de alto y 1.500 kilos.
Un templo griego. La iglesia de la Soledad del Castro imita a la Maisón Carrée, el templo de orden corintio de Nimes, en Francia, que con el Panteón conforman los ejemplos mejor conservados de arquitectura religiosa del Imperio Romano, a su vez réplicas de la arquitectura griega. Así lo reconoció el arquitecto, Antonio Cominges, al construir el edificio en los años cincuenta: como en Nimes, lo colocó sobre una escalinata, con un frontispicio con una columnata jónica. En su fachada principal se advierte que se trata de una iglesia, un caso único, precisamente por parecer otra cosa, quizá un museo o una biblioteca.
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