La ruta del fresco: así escapan turistas y vigueses del calor
Las altas temperaturas llevan a transformar las rutinas diarias durante el verano: terrazas, playas poco concurridas, centros comerciales o espacios verdes son los favoritos
El termómetro aumenta y la ciudad cambia el ritmo. Las horas centrales del día se vacían y cualquier rincón con sombra se convierte en un refugio perfecto. En una ciudad acostumbrada a temperaturas suaves, las jornadas de más calor obligan a vecinos y visitantes a adaptar sus costumbres para escapar del sol. Algunos adelantan sus planes y otros retrasan los paseos, siempre en busca de cualquier rincón donde la sombra o la brisa hagan más llevadera la jornada.
Para Javier, la respuesta es sencilla, “meter los pies en el agua”. Cuando las temperaturas suben no duda en dirigirse a la playa, aunque procura evitar las horas en las que el sol cae con más fuerza. Si tuviera que recomendar un lugar para refrescarse, no elegiría Samil, la playa más concurrida de Vigo, sino la ETEA, donde, “hay poca gente y se está muy bien”. Más que la sombra o el aire acondicionado, lo que busca es el contacto directo con el agua.
No todos tienen la posibilidad de cambiar de escenario durante la jornada. Sergio es camarero y trabaja de cara al público, reconoce que el tramo más duro del día llega entre la una y las cinco de la tarde, cuando el calor se hace más intenso. Durante sus descansos, aprovecha para hacer pausas de hidratación y recuperar fuerzas. Desde su puesto ha percibido también un cambio en el comportamiento de los clientes. “Ya no preguntamos, ya no hablamos con ellos, vienen directamente y se sientan”.
Las recomendaciones se repiten entre quienes pasean por la ciudad. Marisol y Ángeles insisten en que la mejor forma de afrontar estos días pasa por mantener una buena hidratación, usar protección solar y buscar la sombra siempre que sea posible. Lamentan que algunas zonas de la ciudad dispongan ahora de menos espacios sombreados debido a las obras.
La percepción cambia entre quienes llegan desde lugares donde el verano alcanza registros mucho más elevados. Monika y Matías, residentes en Sicilia, aseguran que el calor de Vigo apenas les sorprende. Acostumbrados a superar los 40 grados, consideran que las temperaturas viguesas resultan incluso agradables.
Algo parecido ocurre con la familia León, llegada desde Canarias. Para ellos, el calor tampoco supone un inconveniente, aunque sí adaptan sus recorridos pensando en los más pequeños. La prioridad es encontrar espacios con sombra donde los niños puedan jugar e hidratarse contínuamente.
Aunque cada persona vive el calor de una forma distinta, las respuestas coinciden en varios puntos, como: hidratándose, a la sombra, la playa, el centro comercial, las terrazas o los espacios verdes que siguen siendo los principales aliados para soportar, aunque solo sea durante unas horas, el caluroso verano en Vigo.
Precauciones para hacer frente a días de calor:
De acuerdo al Ministerio de Sanidad, aconsejan mantenerse bien hidratado, incluso sin sensación de sed y evitar las bebidas con cafeína, alcohol o un alto contenido en azúcar. Permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos. Reducir la actividad física durante las horas puntas del día y vestir ropa ligera.
Además, prestar especial atención a colectivos vulnerables, como bebés, mujeres embarazadas, personas mayores y quienes padecen enfermedades crónicas y patologías cardíacas, renales, diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, trastornos que limiten la movilidad o enfermedades mentales.
Asimismo, recuerda no dejar nunca a ninguna persona en el interior de un vehículo estacionado y mantener los medicamentos en un lugar fresco para evitar que el calor altere su composición.
Ingerir comidas ligeras y consultar con un profesional sanitario si aparecen síntomas relacionados con el calor que persistan durante más de una hora.
Contenido patrocinado
También te puede interesar