Restaurantes y hoteles de Vigo inician un verano con notable optimismo
Hosteleros y hoteleros prevén mejorar las cifras del año pasado, con un comienzo de junio inmejorable por el buen clima y a la espera de un agosto clave para el sector
El verano llama a la puerta de los hosteleros y hoteleros, que lo reciben con felicidad y optimismo. Mucho más que el año anterior. Porque los primeros rayos de sol llegados en junio han cargado las pilas de los gerentes de restaurantes y hoteles, preparados para afrontar una temporada alta donde prime el buen tiempo y la afluencia de visitantes. Más necesitados, si cabe, después de un primer trimestre desastroso donde la lluvia castigó duramente al turismo.
Desde la Federación Provincial de Turismo y Hostelería (Feprotur), su presidente César Sánchez-Ballesteros señaló el optimismo de este inicio de junio, que ha hecho que se vea el vaso medio lleno para los próximos meses. “Ayuda mucho este sol tras meses muy malos”, apuntó. Además, estas agradables temperaturas coinciden con el inicio de la temporada alta viguesa, que va desde junio a diciembre, y donde se factura la mayor parte de los beneficios. “Deberíamos facturar más que el año pasado. Esa es la previsión y la idea”, indicó el presidente de Feprotur. No obstante, resalta que los márgenes de beneficios seguramente sean inferiores debido al aumento de los costes en la materia prima, la energía y las contrataciones.
El calor trajo la buena sintonía a los restaurantes, aunque existen ciertos deberes todavía sin realizar, según señaló Ballesteros. El primero, la consecución de un nutrido turismo durante todo el año. En la actualidad, muchos negocios de restauración ‘desperdician’ la primera parte del año para centrarse en la segunda: “Es la asignatura pendiente que tenemos en Vigo”, sentencia. La segunda, que el sector no tenga las dificultades actuales para encontrar personal, muy mermado por el auge de los negocios de alimentación y la logística, así como la inversión de la pirámide poblacional. “Eso penaliza a la hostelería. Es cierto que es más complicada una conciliación familiar, hay que admitirlo, pero podemos decir que en Vigo nunca hubo tantos trabajadores en el sector como los hay ahora”, aseveró. Y aun así, son necesarias más manos en los meses de verano, con algunos locales eliminando su servicio de cenas. Algo que, hasta hace unos años, nunca se había realizado.
El optimismo también llega a los hoteles. Daniele Provezza, presidente de la Asociación Hotelera de Vigo (Ahosvi), prevé que las reservas estarán ligeramente por encima de las registradas el verano pasado. Ya, a día de hoy, se encuentran en cifras similares. “Esperamos que funcione bien. La climatología será fundamental”, señaló.
Provezza señaló que junio suele ser un mes muy bueno, sobre todo con la llegada de turismo portugués (Corpus Christi el día 4 y Día de Camoes, el 10). Julio, si el tiempo lo permite, suele ser un mes donde también se comporta bien. Aunque el ‘pick’ del año, según el presidente de Ahosvi, lo espera del 1 al 21 de agosto. “Se espera lo máximo para esas tres semanas. Ya es algo tradicional que agosto supere a julio en las vacaciones y el tiempo suele cumplir”, dijo. A partir de ahí, las reservas bajan, aunque septiembre está reflejando en los últimos años una buena afluencia para aquellos que prefieren un periodo vacacional más tranquilo y barato.
Al alza el turismo portugués y el del norte
Vigo se nutre de turismo nacional y del país vecino. Así lo analizan las diferentes asociaciones de hostelería y hotelería. Para Ballesteros, los viajes desde Portugal cada vez van a más, al convertirse Vigo en un punto de referencia no solo para la mitad norte del país luso. Además, el Camino de Santiago por la Costa bate récords año tras año, lo que repercute en la ciudad. “Estamos hablando de que los peregrinos ya son 5% de la facturación anual en hoteles”, apuntó el presidente de Feprotur.
Las reservas hoteleras, según Provezza, proceden en gran medida de la mitad norte del país y de Portugal, con 1 de cada 5 huéspedes llegados desde el país vecino. Luego, mucho visitante de Madrid, de la cornisa cantábrica y de Canarias, aprovechando la ruta aérea directa operada por Binter. No obstante, Vigo cuenta con un debe, según confiesa: la mejora de las comunicaciones. Sin un servicio ferroviario de garantías, las conexiones aéreas se tornan fundamentales para atraer viajeros y “nos falta mejorar mucho”.
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