La realidad virtual permite un viaje por la Carabela de 1492

La implementación estrella realizada en la Casa de la Navegación de Baiona ya está disponible y se llevó a cabo dentro del convenio Exploraterra entre España y Portugal

Ramona Marcote, de la Asociación de Viudas de Baiona, fue una de las primeras en ponerse las gafas VR.
Ramona Marcote, de la Asociación de Viudas de Baiona, fue una de las primeras en ponerse las gafas VR.

La inclusión de las nuevas tecnologías en todos los ámbitos de la sociedad permiten reinventar fórmulas ya existentes dotándolas de un plus de innovación. Un escenario idóneo para este tipo de implementaciones son los museos, puesto que permiten completar la experiencia convirtiéndola en algo mucho más inmersiva y Baiona en este aspecto acaba de ponerse a la cabeza de la comarca. La iniciativa presentada ayer desde la Casa de la Navegación permite adentrarse en el interior de la carabela ‘La Pinta’ dentro de la piel de un grumete de finales de la Edad Media.

Se trata del elemento estrella de la puesta a punto del museo que comenzó tres semanas atrás gracias al convenio transfronterizo Exploraterra, financiado a través del Programa de Cooperación Transfronteriza España Portugal, y por el que Baiona recibió algo más de 100.000 euros. Un importe que a mayores les permitió actualizar la muestra museística enclavada dentro de la réplica del barco en el que Martín Alonso Pinzón trajo la noticia del Descubrimiento.

Las gafas de realidad virtual (VR) son el instrumento principal que permiten la entrada al público en un mundo simulado en el interior de la embarcación. A medida que se van cumpliendo las órdenes dadas por los miembros de la tripulación la recreación sigue avanzando con una serie de explicaciones hasta completar el circuito. La iniciativa permite una vista en 360 grados del espacio, recibir información de los objetos o incluso cogerlos y volverlos a dejar en su lugar. Aunque este elemento amplía más si cabe la idea de lo que suponían los viajes transoceánicos de hace 500 años, funciona como complemento perfecto para personas que por limitaciones físicas no puedan acceder al museo flotante. Además su interfaz está pensada para usuarios que estén poco o nada familiarizados con entornos digitales. Uno de los primeras afortunadas en probar esta propuesta fue Ramona Marcote, presidenta de la Asociación de Viudas de Baiona, que con un “Increíble, quién me iba a decir a mí que a mis años a vivir esto” resumía su experiencia virtual a lomos de “La Pinta”.

El alcalde Carlos Gómez se mostró muy orgulloso con la puesta de largo realizada ayer y adelantó que este podría ser el principio de una nueva era de rutas simuladas por los principales atractivos de la localidad, como por ejemplo la Virgen de la Roca o las murallas de la fortaleza de Monteboi. La presentación contó además con la asistencia de la jefa de área de Calidade e Proxectos Europeos, Laura González-Dopeso Portela; la concejala de Cultura de Baiona, Miriam Costas Irirarte; la directora de la Casa de la Navegación de Baiona, Rosa Vilar Quinteiro, además de representantes de la empresa desarrolladora Xoia Extending Reality.

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