El policía local de Vigo acusado de violación: “No me dijo que parase”

El agente, para el que la Fiscalía solicita 15 años de prisión, negó haber agredido sexualmente a una joven de 18 años en su coche y señaló que ella estaba consciente

El acusado, ayer, en la Audiencia durante la primera sesión del juicio
El acusado, ayer, en la Audiencia durante la primera sesión del juicio | VICENTE ALONSO

Aquella noche se encontró con la hermana pequeña de su amigo y vecina del barrio, primero en la calle y después en una discoteca. Allí, “se puso a mi lado y comenzó a dar vueltas alrededor de mí diciéndome: 'Tengo 19, tengo 19’ y luego me besó en la boca”. Así comenzó el relato que ayer hizo el policía local de Vigo ante la sección quinta de la Audiencia, durante la primera sesión del juicio con él, acusado de agredir sexualmente a una joven de 18 años aprovechando que ella había perdido la conciencia.

El agente negó los hechos. Aseguró que tras ese episodio ella le pidió que la subiera a casa en coche y “ya no la volví a ver”. Fue después cuando contactó con la joven para ver si finalmente la llevaba o no “primero dijo que no, pero después me llamó par decirme que sí. Yo iba con dos amigas y ella subió delante en el asiento del copiloto”.

Fue después de dejar a las otras dos chicas en su casa cuando, según el acusado, ella le propuso un acto sexual, “le dije que si estaba tarada”, pero “se quitó el cinturón y se echó hacia mí entonces paré el coche y volvió a hacer lo mismo, así que nos fuimos a un aparcamiento alejado”. Reconoció que mantuvieron sexo pero consentido, “ella estaba consciente en todo momento”. Afirmó que fue ella la que le pidió otra práctica “y no me dijo que parase aunque yo paré al verla tensa”. Asimismo, relató que después la joven estaba normal, bien y que habló con su madre por teléfono para decirle que estaba conmigo, “le envié unos wasaps al día siguiente con la intención de quedar de nuevo pero como dijo que no, no la llamé más”. En esas conversaciones, explicó que “ella me dijo que no quería que se enterara su hermano, que quería que quedara en secreto, y le dijo que estuviera tranquila. Me pidió perdón por quitarse el cinturón, pero cuando empezó con que estaba borracha y que no se enteró de nada, entonces lo supe, me tocó el lío, porque esta familia es así. Sabía que no iba a salir de mi casa y que me iba a pedir dinero”.

“Desde aquello, mi hija no es capaz de salir sola de casa”

Por petición de la acusación particular y la Fiscalía, la declaración de la joven se hizo a puerta cerrada para preservar su intimidad. Sí testificaron en sesión pública su madre y su hermano. La primera aseguró que su hija desde aquel día “no es capaz de salir fuera de casa” y que lo ocurrido le agravó “una pequeña depresión que tuvo tras Bachillerato”.

Sobre el día de los hechos, la madre declaró que la joven salió con una amiga “y siempre que salía venía a las 6,30, pero aquella mañana a las siete no había regresado así que a y cuarto la llamé, no me cogió, pero diez minutos más tarde sí y me dijo que estaba con el acusado que le subía él. Yo me quedé tranquilo, porque era amigo de mi hijo de toda la vida y además tiene 46 años”. Fue después, a la hora de comer cuando la fue a despertar, “me dijo que tenía que contarme una cosa muy fuerte, que la habían violado y vi restos de sangre en su pantalón”. La mujer insistió para que le dijera quién había sido y le pregunté con quién estuvo, pero “en él nunca pensé, era imposible”.

Fueron sus amigas las que la convencieron para que se sincerara y “llorando me lo dijo, fuimos al hospital porque tenía dolor”. “Nunca te imaginas que un rapaz de toda la vida y más siendo policía local hiciera una cosa así”, señaló.

El hermano señaló que se lo contaron después “porque estoy en tratamiento y no sabía cómo gestionar una cosa así. Ahora le evito pero él cada vez que me ve, me increpa”, mientras indicó que “no me gustaban las miradas a mi hermana”.

La amiga dice que no vio al acusado en la discoteca

La amiga con la que la denunciante salió aquella noche aseguró que estuvieron todo el rato juntas y que no vio al acusado en la discoteca donde él relató el episodio del beso. Señaló que “me dijo que un vecino conocido de la familia la llevaba a casa, yo preferí irme andando”. También comentó que “habíamos bebido un par de copas pero nada exagerado, ella iba bien”. Fue al día siguiente cuando “nos pidió que fuéramos a su casa porque estaba muy mal. Nos contó que la habían violado y que tenía mucho dolor. Estaba llorando y la convencimos para que hablara con su madre”. Tanto esta amiga como la que la acompañó al día siguiente ratificaron que nunca les habló del acusado, ni de que le gustara y que tomaba medicación por la ansiedad. Las otras dos mujeres que fueron en el coche esa noche señalaron que la joven iba normal y describieron el vehículo como un BMW rojo, si bien la denunciante habló de un C3 blanco, que los agentes no localizaron por las cámaras.

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