La Policía investiga una ola de robos en Vigo y Redondela
Mientras en las parroquias de Ventosela y Reboreda se registraron cuatro asaltos a viviendas, en Vigo solo en el día de ayer hubo media docena entre domicilios y negocios
En plena temporada alta de robos, la Policía Nacional de Vigo se enfrenta a una nueva oleada que afecta no solo a la ciudad sino a Redondela, el segundo municipio de su jurisdicción. Los esfuerzos por rebajar la presión de los asaltos a domicilios y que han logrado dar sus frutos según las últimas estadísticas no han conseguido disuadir a los ladrones de intentarlo en una de las épocas de mayor riesgo, coincidiendo con las navidades.
En Redondela, la situación es más preocupante, pues los asaltos tanto a negocios como a domicilios, al contrario que en Vigo, se incrementaron hasta septiembre y en las últimas semanas se han centrado en las parroquias de Ventosela y Reboreda. Al menos cuatro viviendas, situadas en un radio de menos de un kilómetro, fueron asaltadas, tres de ellas en un mismo día, y también se registraron robos en negocios.
En uno de los domicilios, tres individuos que iban encapuchados lograron llevarse oro que tenía el propietario, después de dejar la casa toda revuelta y aprovechando que los moradores habían salido a cenar.
En otra de las viviendas, la alarma disuadió a los asaltantes que lograron huir antes de que llegara la Policía, pero el temor se ha extendido entre los vecinos de la zona. Según explicaba una de las víctimas, “entraron en plena tarde sobre las ocho y media, aprovechando que no estábamos en casa”.
De Ventosela, se cree que los mismos individuos, ya que fueron captados por varias cámaras de seguridad, se desplazaron hasta Reboreda.
Y mientras la Policía Nacional investiga esta oleada de robos, suma también los que se están detectando en la propia ciudad. Ayer, se denunciaron hasta media docena, dos en domicilios en la calle Hispanidad y Ecuador, dos en oficinas en la zona entre Tomás Alonso y Torrecedeira, un intento más en un bar de Beiramar y otro más en un pabellón.
Todo apunta a que a la acción de alguna banda itinerante se suma la de delincuentes habituales, que actúan en negocios cuando están cerrados llevándose cualquier objeto que pudiera servir para obtener dinero rápido. En los domicilios, se investiga si hay un patrón común. Al menos en los registrados en Redondela, todos en viviendas unifamiliares, habría una vigilancia previa y una búsqueda de objetos de valor y dinero en efectivo.
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