El pleno de Vigo aprueba la tasa turística, que entrará en vigor en octubre

El PSOE saca adelante en solitario las principales ordenanzas del pleno frente al rechazo de PP y BNG

Votación en el pleno de Vigo. En la imagen, los miembros del grupo socialista.
Votación en el pleno de Vigo. En la imagen, los miembros del grupo socialista. | J.V. Landín

El gobierno municipal aprobó en el pleno la ordenanza fiscal que regula la nueva tasa turística, gracias a la mayoría absoluta del PSOE y con el rechazo de PP y BNG. La medida entrará en vigor el 1 de octubre y gravará las pernoctaciones tanto en hoteles como en viviendas de uso turístico. Así, los visitantes que lleguen a Vigo para acudir a la feria Conxemar o a la próxima Navidad ya tendrán que abonarla. El pleno también aprobó una nueva ordenanza para regular el precio del bus urbano y se dio el visto bueno inicial a las Zonas de Bajas Emisiones.

El concejal socialista Jaime Aneiros defendió que la tasa turística “no grava a los vigueses, sino a los visitantes” y aseguró que la recaudación se destinará a infraestructuras turísticas y servicios públicos vinculados al turismo. Las tarifas oscilarán entre 75 céntimos y 1,82 euros por noche según la categoría del alojamiento, por debajo del máximo permitido por la normativa autonómica y también de las cuantías aplicadas en otras ciudades como A Coruña, Santiago, Lisboa u Oporto.

La portavoz del PP, Luisa Sánchez, criticó el cambio de postura del alcalde Abel Caballero respecto a este impuesto y cuestionó la falta de concreción sobre el destino de los ingresos. Por su parte, el portavoz del BNG, Xabier P. Igrexas, defendió una tasa “más ambiciosa” y acusó al gobierno local de impulsar un modelo turístico que agrava la presión sobre la vivienda y la ciudad.

El pleno también aprobó definitivamente la ordenanza de prestaciones patrimoniales para el servicio de transporte urbano colectivo. El PSOE defendió el nuevo marco jurídico ligado al futuro contrato del bus urbano y destacó las bonificaciones existentes para jubilados y menores. Tanto PP como BNG votaron en contra. Los populares reclamaron nuevos abonos más económicos y alertaron del incremento del coste del servicio, mientras que los nacionalistas rechazaron lo que consideran una nueva privatización del transporte urbano.

Además, salió adelante de forma inicial la ordenanza reguladora de las Zonas de Bajas Emisiones. El gobierno municipal aseguró que la normativa se implantará por fases y que incluye hasta 20 excepciones para minimizar el impacto sobre la ciudadanía. PP y BNG rechazaron la propuesta. Los populares acusaron al ejecutivo local de falta de transparencia y advirtieron del carácter sancionador de la medida, mientras que el BNG la calificó de “injusta y antisocial”.

En el apartado de mociones, el PSOE logró aprobar iniciativas para reclamar a la Xunta financiación vinculada a las playas de Vigo, las obras de los colectores de Balaídos y nuevas rutas desde el aeropuerto. También prosperó con sus votos una moción en la que se reclamaba una disculpa del presidente de la Xunta por “ignorar el fenómeno turístico de Vigo”.

Por el contrario, votaron en contra con su mayoría absoluta a la moción del PP sobre el estado de la red viaria municipal y la proliferación de baches, así como la iniciativa del BNG en rechazo al desfile de las Fuerzas Armadas.

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