Piden 10 años de cárcel por dos atracos a mano armada con un botín total de 85 euros

Dos presuntos integrantes de un grupo investigado por asaltos fueron ayer a su primer juicio. Uno negó los hechos y el otro solo reconoció un robo y sin arma, “entré con un porro”

Ropa y armas detonadoras (de fogueo) intervenidas durante los registros.
Ropa y armas detonadoras (de fogueo) intervenidas durante los registros. | Atlántico

Hace dos años, la Guardia Civil daba por desarticulado un grupo criminal dedicado a robos con violencia en farmacias y estancos del sur de Pontevedra y parte de Portugal. Los agentes habían detenido a cuatro personas, tres residentes en Vigo, a los que les atribuían una docena de asaltos a mano armada.

Aunque la causa principal fue instruida por un juzgado de Cangas, una pieza, relativa a dos atracos en farmacias de Redondela se separó y ayer llegó a juicio en la plaza 2 de Penal de Vigo. La Fiscalía pidió un total de 10 años de prisión para cada uno de los dos acusados en estos robos, cuyo botín total fue de 85 euros. Les atribuye en ambos la agravante de disfraz y pide el cumplimiento efectivo de dos terceras partes y la última que sea sustituida por la expulsión del territorio español, ya que ambos son de nacionalidad colombiana.

Durante la vista, ambos aseguraron que se desplazaban desde Vigo en el vehículo por Redondela y otros municipios porque se dedicaban a la venta ambulante de patatas. El conductor negó haber participado en ninguno de los atracos y entre lágrimas se desdijo de su confesión en instrucción que dijo “hice porque me lo aconsejó mi abogada yo quería salir porque tenía un bebé”, mientras argumentó que las armas halladas en su casa “eran de juguete, nunca salieron de allí".

Su compañero sí admitió uno de los dos robos, en el que le delató una huella. Según dijo, “íbamos en el coche y le dije que parara que me iba a fumar un porro. Por el globo que llevaba vi una farmacia y una oportunidad. Entré, sin tapar mi cara, le dije a la empleada que se apartara de la caja, metí la mano pero no había nada”. Negó que mostrara un arma e insistió que fue porque el efecto de la droga, “entré con el porro”.

Los policías declararon que fue la Guardia Civil la que tenía a los sospechosos en una investigación más amplia desde hacía meses. Los agentes aseguraron que en los registros encontraron ropa y las armas, que resultaron ser detonadoras.

“Me asusté y pasé miedo al ver que llevaba un arma”

Las empleadas de las dos farmacias asaltadas en apenas unos días en noviembre de 2024 en Redondela relataron en sala cómo fueron los hechos con el mismo “modus operandi”.

Todas coincidieron en que entró una persona que cubría su cara con una braga y llevaba gorra y capucha, vistiendo de oscuro. “Entró y solo decía la caja, la caja", explicó una de las trabajadoras, quien señaló que mostró una pistola y ahí “sí, pasé miedo, pensé que era algo grave”. Como ninguna de las empleadas tenía acceso a la caja de seguridad, revolvió la botica y se llevó cinco euros. En el otro atraco, similar, acabó cogiendo el dinero para el cambio que tenían en un sobre y que ascendía a unos 80 euros. Después, les pidió que se encerraran en el baño. Afirmaron que desconocían si la pistola era real, pero que sí lo parecía, por lo que se asustaron.

La defensa pidió la absolución para el conductor y tres años y medio para el otro acusado por un robo.

Contenido patrocinado

stats