El Parque de las Cíes ya contempla declarar la gaviota 'especie vulnerable’

Pone en marcha otra campaña para salvar las aves ante su desaparición en las islas: solo hay 1.500 parejas

Una de las gaviotas controladas por el Parque Nacional.
Una de las gaviotas controladas por el Parque Nacional.

Llama la atención el silencio en Cíes por la escasez evidente de gaviotas, que hace no tanto súperpoblaban el archipiélago. Ahora ya no: según el último censo, no pasan de 1.500 las parejas reproductoras, probablemente menos, poco más de un millar, a la espera del nuevo recuento en marcha, donde se va a constatar que el decrecimiento de esta especie, antes más que abundante, no se ha detenido. En el último censo (2023-24) eran 2.200 parejas, así que el declive se acentúa. En 30 años, han desaparecido el 92 por ciento de las que había en las islas viguesas. “La tendencia no es exclusiva del parque, sino común en toda la Península y la costa atlántica europea. Diversos factores (pérdida de recursos alimenticios, enfermedades, cambio climático) explican el retroceso, pero aún faltan evidencias claras”, señalan en el Parque Nacional Islas Atlánticas, donde aumenta la preocupación por el futuro de esta especie. De momento, ya se recomienda proteger y revalorizar la especie, evitando descastes e intensificando la investigación, y, lo más importante y llamativo, reclasificando su estatus de conservación de mínimo a “especie vulnerable”, y desarrollando campañas de sensibilización social.

El éxito reproductivo es muy bajo y la mortalidad, asociada a un síndrome parético de origen desconocido, agrava la situación”, advierte el director del Parque Nacional, José Antonio Fernández Bouzas. “La problemática continua", añade. A día de hoy, la mayor colonia del Parque Nacionl se encuentra en la isla de Sálvora, donde se encuentran el 62,9% de todas las gaviotas, mientras en Cíes están el 26,9 y el 9,7 restante en Ons. El Parque Nacional maneja datos precisos sobre la crisis sin fin de esta especie. El desempeño reproductivo registrado en una muestra de 88 territorios fue bajo. Apenas el 5,7% de los territorios lograron criar tres pollos, y más de la mitad (56,8%) no produjeron ninguno. “Esta situación de descenso no se limita a este parque nacional. La práctica totalidad de las colonias de la Península, especialmente las más numerosas, vienen experimentando un retroceso”.

En la última revisión del estado de conservación de las aves españolas (el Libro Rojo) incluso se ha propuesto clasificarlas como “amenazadas”, más grave que vulnerable. Con todo, el Parque Nacional pone el acento en que este declive se extiende a las poblaciones de toda la costa atlántica europea, tanto de gaviota patiamarilla como de otras gaviotas similares.

Las causas

Las causas reales de la disminución progresiva del número de gaviotas en las Cíes, y también en otras partes de la costa atlántica, no son adecuadamente conocidas. Diversos estudios han apuntando a una combinación de la disminución de los recursos tróficos, bien de origen antrópico (clausura de vertederos, reducción de descartes pesqueros) bien de origen natural (colapso de los stocks de peces costeros pelágicos, como la sardina) como origen de la cuestión. Pero lo cierto es que parte de estos factores, siendo reales, se remontan a bastantes años atrás, y sin embargo el descenso en muchos casos no solo continúa sino que se ha acelerado. “Las poblaciones de gaviota patiamarilla han recibido siempre escasa consideración. Sin embargo, el marcado descenso que vienen experimentando debería constituir una llamada de atención", señalan en el Parque Nacional. "Aspectos como lo generalizado de su declive, la falta de un conocimiento adecuado de sus causas y el papel ecológico de la especie en la cadena trófica y ciclo de nutrientes de los ecosistemas costeros no deberían ser desatendidos”, anotan los responsables de Cíes.

"Ahora vamos a conocer su comportamiento y adonde van"

Entre las medidas propuestas por el Parque Nacional sobre las gaviotas se encuentran no autorizar los descastes de gaviotas en Galicia y seguir estudiando las posibles causas del declive, además de valorar la reclasificación del estado de conservación de la especie, elevando el grado de protección, mínimo a vulnerable. En paralelo, instar al Ministerio de Transición Ecológica a su implicación en la investigación del descenso en la zona ZEPA de competencia estatal el Corredor migratorio galaico-cantábrico occidental. También contempla una campaña divulgativa para cambiar la percepción de la ciudadanía sobre la gaviota, y su papel en el ecosistema. “Hemos marcado en el Parque cinco gaviotas para ver sus movimientos y ver donde comen, cuatro de ellas en Sálvora y una en Cíes”, explica Fernández Bouzas. Ya saben que las de Sálvora se mueven mucho, pero, en cambio, las de Cíes son más “caseras”. “En breve veremos su comportamiento y ver donde se mueven y en qué zonas se alimentan. Los datos definitivos serían el año 2026, pero ya tenemos avances”, explicó.

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