Palacio de Oriente, conservera más antigua de España, cumple 150 años
Palacio de Oriente acaba de cumplir 150 años y al frente está la quinta generación de la familia Alonso, su director general es tataranieto del fundador
Vigo tiene algunas empresas de gran longevidad y entre ellas la conservera más antigua de España, Conservas Antonio Alonso, hoy conocida por su principal marca Palacio de Oriente, que nació en 1873 y acaba de cumplir 150 años.
Juan Antonio Alonso Santodomingo, nacido en Baiona en 1844, emigró a Cuba, donde se dedicó al comercio textil durante casi dos décadas. A su regreso a Galicia, decidió emprender en el emergente sector conservero. “Es un antiguo emigrante que ha adquirido práctica en los negocios y que ha reunido un mediano capital”, explica el historiador Xoán Carmona en “Las familias de la conserva”. Añade que “está lejos de ser uno de aquellos indianos que regresan con grandes fortunas” e invierten en escuelas y beneficencia, así que “está más cerca de un Antonio Sanjurjo Badía que de un José García Barbón”. Hoy su tataranieto, Iván Alonso-Jáudenes está al frente de la empresa y preside la patronal que su tatarabuelo ayudó a fundar, hoy la asociación Anfaco.
En 1886, Juan Antonio Alonso, edificó un almacén en lo que se denominaba Campo da Barxa, hoy García Barbón, centrado en la producción de sardinas en aceite. En 1900 también fue uno de los fundadores de La Metalúrgica y se asociaría con Manuel Pita, que fue el primer presidente de la Unión de Fabricantes de Conservas de la Ría de Vigo.
“Fue un sector que apostó por reinvertir sus beneficios y crear fábricas más modernas y competitivas”, explica el secretario general de Anfaco, Roberto Alonso. “Apostaron por la innovación al crear un departamento técnico de investigación”, añade.
Como ejemplo, la estrategia de Juan Antonio Alonso, cuyo crecimiento se basó en la ampliación de la fábrica de Areal y la mecanización de los procesos industriales. Así duplica la fábrica y encarga el diseño a Jenaro de la Fuente, “que hará del establecimiento conservero el icono de la arquitectura industrial modernista viguesa”, explica Xoán Carmona.
Tras el fallecimiento del fundador en 1917, sus hijos Rodrigo, Antonio, Salvador y Mauro tomaron las riendas de la empresa, formando la sociedad colectiva Antonio Alonso Hijos en 1918. Su estrategia pasa por la ampliación de la planta de Vigo y la apertura de nuevas conserveras en lugares diferentes. La fábrica de Vigo volvió a duplicar superficie esos años y se estableció un taller de maquinaria. También se establecieron en Bueu, Setúbal y Celeiro.
“Las ampliaciones de los años veinte convirtieron a la fábrica del Areal en la primera conservera de la ría de VIgo y al conjunto de la empresa, gracias a sus establecimientos de Bueu, Setúbal y Celeiro, en una de las cuatro principales conserveras españolas, al lado de Massó, Albo y Curbera”, precisa Carmona.
Durante la Primera Guerra Mundial, la compañía se convirtió en uno de los principales proveedores de conservas para los ejércitos, estableciendo sucursales en Burdeos y posteriormente en Niza. En 1922, lanzaron su primera marca, “Palais d'Orient”, que obtuvo una excelente acogida en la Feria Internacional de Bruselas.
Mauro Alonso, al frente de la empresa, también fue concejal y diputado provincial, vicepresidente de la Cámara de Comercio y alcalde de Vigo entre 1927 y 1929, además de fundador del Depósito Franco vigués, antecesor de Zona Franca.
En 1927, el rey Alfonso XIII visitó la fábrica de Vigo, reconociendo la relevancia de la compañía en el sector.
En 1940 se produce la división, por un lado, Mauro Alonso y, por otro, sus hermanos Rodrigo, Antonio y Salvador, que crean la denominación actual: Conservas Antonio Alonso.
La siguiente generación tuvo al frente a Guillermo Alonso Meléndez, hijo de Antonio, que dirigía la fábrica de Setúbal y que fue presidente de la Unión de Fabricantes de Conservas. Fallece prematuramente en 1966 y queda al frente su hijo Guillermo Alonso Jáudenes, que también fue presidente de la Confederación de Empresarios y presidente de Caixanova. Los Alonso Jáudenes irían adquiriendo las participaciones de los miembros de las otras dos ramas familiares hasta llegar a la situación actual", explica Carmona.
En 2012, un incendio devastó la planta de Bueu, lo que llevó a una renovación completa de las instalaciones, incorporando tecnología de vanguardia en los procesos de producción. En 2013, se inauguró oficialmente la nueva planta en el Parque Industrial Castiñeiras de Bueu, centralizando allí toda la actividad productiva y organizativa de la empresa.
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