Iván Alonso-Jáudenes Curbera: “El incendio de Bueu fue un momento difícil”
“Mi padre me transmitió respeto por los que te rodean. Saber escuchar”, asegura el responsable y quinta generación de la familia propietaria de Conservas Antonio Alonso
Iván Alonso-Jáudenes Curbera, actual responsable y quinta generación de la familia propietaria de Conservas Antonio Alonso, es el encargado de preservar y proyectar hacia el futuro el legado de su tatarabuelo. Para él, no hay un secreto para la continuidad de la empresa: “Es el trabajo y la ilusión diaria lo que nos permite seguir adelante”, afirma.
Asegura que su padre, Guillermo Alonso Jáudenes, le transmitió "mucho trabajo, ilusión y respeto por la gente que te rodea. Saber escuchar, porque ellos están en el día a día de la empresa, eso es clave”, asegura.
Un consejo de su padre: “Ser fiel a mis principios y perseguir el sueño de mis antepasados al fundar una empresa para servir a la sociedad y actuar con ética profesional y con profesionalidad”.
Sobre la sucesión en una empresa tan longeva y familiar, asegura que “se busca el profesionalismo, si hay alguien en la familia y el consejo y la junta general de accionistas ven a una persona preparada, bienvenido sea. Si no habrá que buscar a alguien fuera de la familia”.
Asegura que el “protocolo familiar es fundamental en cualquier empresa familiar para solucionar problemas que pueda surgir en el binomio empresa-familia. Si todos tenemos claro cómo tiene que actuar la familia las cosas funcionan bien, cuando hay distintos criterios pueden surgir problemas”, añade.
Al preguntarle por lo más difícil que ha vivido en la empresa señala dos etapas, la primera en 2012 con el incendio de la fábrica en Bueu. “Una chispa en el falso techo provocó un incendio que destrozó completamente la fábrica. Fue un momento de incertidumbre, de qué va a pasar. Pero con el seguro levantamos la empresa y empezamos otra vez. Esa experiencia no se la deseo a nadie, no fueron momentos fáciles, ni personal ni profesionalmente", añade. “Te encuentras que una empresa con tantos años puede dejar de existir. Pero conseguimos levantarla”, explica
El segundo momento difícil cree que es “el actual, por la situación económica compleja. Por la inflación, escasez en suministro de materias primas, encarecimiento de todo, como el aceite de oliva que ha llegado a tener picos de precios altísimos, la escasez de mejillón gallego y de cefalópodos”. Pero añade que “estamos en un momento difícil pero a la vez ilusionante. Te obliga a reinventarte”, concluye.
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