Los 'okupas' de una casa en Vigo instalan alarma y derrochan gastos de luz y agua

La dueña del inmueble, usurpado dos veces, lleva a juicio a los ‘inquilinos’: “Me llega una factura de 700 euros de agua y solo cobro 1.000"

Publicado: 21 abr 2023 - 00:06 Actualizado: 21 abr 2023 - 09:15
La vivienda, con la instalación de alarma, que fue colocada según la denunciante, por los okupas.
La vivienda, con la instalación de alarma, que fue colocada según la denunciante, por los okupas.

Heredó la casa de sus padres, en la avenida del Aeropuerto. Allí tenía todas sus pertenencias y recuerdos familiares, ropa, álbumes de fotos, muebles… Ahora “no puedo ni acercarme por allí y sigo pagando facturas todos los meses, de luz, agua e internet”. El relato de esta mujer se escuchó ayer en el juzgado de Instrucción 7 donde sentó en el banquillo a dos mujeres identificadas por la Policía como las okupas de dicho inmueble, que desde hace casi un año está en posesión de personas sin autorización para residir allí y que han llegado a instalar una alarma antirrobo.

Las dos acusadas de un presunto delito leve de usurpación no fueron las primeras en vivir en la casa. Antes hubo otro “inquilino forzoso” quien, según declararon las denunciadas, “nos alquiló la casa y no pagamos facturas porque no llegan”. Ellas presentaron un contrato privado con la firma del primer okupa y el hijo de una de ellas, un documento que, según la Fiscalía, no tiene validez alguna. De hecho, el hombre que se hizo pasar por dueño y que fue el que accedió primero a la propiedad también estaba llamado ayer a otro juicio, pero no se presentó, le reclaman en facturas 1.500 euros. El vecino de la dueña y apoderado, ya que ella reside habitualmente en Alemania, afirmó que la primera persona que entró a vivir sin autorización “se llevó todos los enseres de la familia”. En septiembre, cuando este individuo se marchó, llegaron los siguientes. “Vi a las mujeres cuando se disponían a entrar con bolsas y aunque avisé a la Policía, no hicieron nada para impedirles entrar”. Una de las acusadas que admitió residir allí junto a su hijo (ya que la otra dijo ser su tía que estaba de visita) alegó que “teníamos llave, por eso nos dejaron entrar”.

La dueña no pudo contener las lágrimas en sala, “mi marido está operado del corazón, yo cobro 1.000 euros, soy una paciente de cáncer y ahora me llega una factura de agua mensual de 700 euros, ¿de dónde saco el dinero?”. Desde que su casa fue okupada ha desembolsado más de 4.000 euros, con pagos superiores a los 200 euros en luz al mes además de internet".

La residente no dio explicación sobre ese despilfarro y sobre la instalación de alarma dijo: “Yo no sé lo que es eso”. La fiscalía y acusación pidieron la condena de ambas a una multa de 180 euros, el desalojo inmediato y una indemnización de 2.180 euros por facturas, 6.000 por daños morales además de los gastos derivados de los daños una vez se abandone al casa. Las defensas pidieron la absolución atendiendo al contrato de alquiler y a la falta de documentación sobre la propiedad por parte de la denunciante.

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