La traducción del videjuego “Baldur’s Gate III”, en manos de tres vigueses

Tres vigueses participaron en la traducción al español del “Baldur's Gate III”, uno de los videojuegos de actualidad

Los traductores vigueses Alba Calvo y Ramón Méndez posan con una copia del “Baldur's Gate” original.
Los traductores vigueses Alba Calvo y Ramón Méndez posan con una copia del “Baldur's Gate” original.

Uno de los videojuegosmás esperados este año, “Baldur’s Gate III”, salió el 3 de agosto a la venta y se ganó el aprecio de la comunidad de jugadores de rol. No es para menos, pues basa toda su historia en el universo de “Dungeons & Dragons” e incluso se juega lanzando un dado –virtual– para dejar las decisiones en manos del azar, al igual que en el juego de mesa. Así, las historias que se pueden contar son prácticamente infinitas. Por esta razón, localizarlo al español fue una tarea “titánica” que llevó al equipo que se encargó de ello, coordinado por el vigués Ramón Méndez, con la empresa Riotloc, cuatro años de trabajo mienrtas el estudio que lo desarrolló, Larian, lo iba confeccionando.

El juego tiene dos millones y medio de palabras, pero por nuestras manos pasaron muchísimas más”, explica Alba Calvo, también viguesa y cuya labor principal fue la revisión de los textos; aunque matiza que, en un proyecto tan grande “los roles de cada uno se acaban diluyendo y todos hacemos de todo”. El trío de vigueses traductores que trabajaron en este equipo (que asciende a 11 traductores en total, un número que sólo se ve en proyectos de gran magnitud) lo completa Fernando Moreiras, que suma tres décadas de experiencia en juegos de rol de mesa y cuyo papel, junto a otros expertos como Juan Pedro Betanzos (uno de los traductores habituales de Dungeons & Dragons), fue crucial para “acertar con terminología de personajes u objetos que aparecen en cosas muy concretas de toda la historia de D&D”, explica Méndez.

Fernando, Alba y Ramón tienen décadas de trabajo de localización a sus espaldas y por sus manos pasaron las traducciones al español de algunos de los videojuegos más conocidos por los ‘gamers’ y este último es uno de los creadores del título propio de Traducción para la Industria del Videojuego (ETIV) de la UVigo. Pero los tres aseguran que “Baldur’s Gate III” es el título más grande y complejo al que se han enfrentado, con la excepción de juegos que se prolongan en el tiempo y añaden contenido constantemente, como “Arma 3” o “Guild Wars 2”. Eso sí, cuando estos dos últimos se publicaron, ninguno contaba tantos millones de palabras a traducir como el de Larian.

“A mí cuatro años no me parecen tanto”, señala Fernando, que menciona la labor de casi una década –y que todavía continúa– que ha plasmado en otros títulos. “Los proyectos largos es el pan nuestro de cada día”, matiza, pues el reto llega cuando han de traducir diferentes videojuegos a la vez con plazos similares: “Había que hacer malabarismos para encajarlo todo”.

Por su parte, Ramón indica que “hay proyectos más largos, pero este tiene la particularidad de contar con muchísimo texto y con una intensidad bastante elevada”. Además, él y Alba –que están casados– tuvieron dos hijos a lo largo de este proyecto. “Cuando empezamos con el Baldur's, ni siquiera éramos padres y ahora tenemos un bebé y un niño de tres años y medio”, contemporiza Alba. “En mi caso, tuve que llevar este proyecto de forma paralela con muchos otros y ha sido una auténtica odisea”, añade. Y compaginarlo con los primeros años de paternidad, otra tarea titánica, complicó la situación para estos traductores vigueses: “Nunca sabes cuándo va a venir un nuevo lote o cuántas palabras va a acabar teniendo el proyecto”. De hecho, destaca que “ha habido veces que tuvimos que rechazar proyectos porque los plazos eran físicamente imposibles”.

El caso de “Baldurs’ Gate III” no es paradigmático para estos vigueses, pues normalmente los grupos de trabajo para localizar videojuegos no llegan a los 11 traductores: “Cuanto más reducido el equipo es más controlable, todos los debates terminológicos se zanjan antes”, comenta Alba entre risas. De todas formas, Ramón puntualiza que “en cada lote había como mucho 5 o 6 a la vez traduciendo”. Sin embargo, esto provoca que haya que hacer más trabajo de unificación de criterios para que la traducción mantenga coherencia a lo largo de toda la obra. “Si decides que un personaje hable de una determinada manera y has dedicado 100.000 palabras a hacerlo, cuando entra alguien nuevo no tiene por qué saber que se hace así”, incide Méndez.

“Luchamos para que la gente disfrute los juegos”

A pesar de todas las dificultades, Fernando, Ramón y Alba no han perdido la ilusión. “Mi parte favorita es ver a un montón de gente, tanto absolutos desconocidos como gente de mi círculo cercano, disfrutando con el juego”, expresa Moreiras. “El videojuego tiene un público muy volcado, es un fenómeno exagerado. Y nosotros luchamos por que la gente lo disfrute. Aunque hayamos sufrido, cuando llega este momento, se te olvidan todos los problemas y eso es lo que te anima a seguir”, indica Ramón. De hecho, a día de hoy, “Baldur’s Gate III” es el videojuego mejor valorado del año, tanto por críticos profesionales como usuarios. “Y además, vemos que elogian mucho nuestro trabajo”, cuenta Alba. Pero, para estos tres traductores vigueses, la labor no se termina, pues continúa con los controles de calidad, en los que corrigen posibles errores de traducción a subsanar en futuras actualizaciones.

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