Niega insultos, humillaciones y amenazas de muerte a superiores y compañeros

Un bombero del GES del Val Miñor, juzgado ayer en Vigo y que se enfrenta a casi 4 años de prisión por coacciones y lesiones, alegó tensiones laborales frente a las acusaciones

El acusado, ayer durante el juicio celebrado en la sección penal de Vigo
El acusado, ayer durante el juicio celebrado en la sección penal de Vigo

El conflicto surgido con el cambio del Grumir al GES del Val Miñor (Grupo de Emergencias), que derivó en despidos, fue el origen de los problemas en el seno del colectivo, “quedaron rencillas, aunque realmente las tensiones llegaron porque ni yo ni otro compañero cedimos a las presiones de un bloque que trató de destituir al coordinador”. De esta forma, justificaba ayer un bombero del GES ante la plaza 1 de la sección Penal de Vigo, las acusaciones vertidas hacia él y que lo llevaron al banquillo, acusado de un delito de coacciones con lesiones psíquicas y otro de lesiones, por el que se enfrenta a tres años y diez meses de prisión. Durante su testimonio, negó haber insultado y amenazado de muerte a sus superiores y a otros compañeros, así como haber afirmado que no iba a acatar ninguna de las órdenes del coordinador y a bloquear su trabajo. “Había un vicio que era que los conductores tenían que hacer de peón y yo lo único que le dije es que había que hacer las cosas bien”, afirmó, asegurando que “me mandó hacer tareas que era imposible cumplir” mientras negó amenazas de muerte explicando que “lo de morir matando se refería a que yo no me iba a marchar”.

El acusado fue uno de los despedidos del Grumir aunque posteriormente accedió al GES, donde trabaja en la actualidad.

Insistió en que “yo no tengo problemas con nadie” y, aunque reconoció que estuvo trabajando un año y medio solo, “no fue porque nadie quisiera trabajar conmigo, lo he hecho varias ocasiones” al tiempo que incidió en que “no me negaba de malas formas a cumplir con las órdenes pero yo hago funciones de peón forestal”.

El acusado reconoció que su actitud cambió a raíz de conocer que había informes de Inspección de Trabajo contra él “que desconocía” y afirmó que estuvo de baja un año y medio.

Durante la vista declararon los personados como perjudicados en la causa. Entre ellos la delegada de personal, quien dijo que hubo un conflicto cuando fue elegida como delegada y cambió el coordinador. Ella afirmó haberle escuchado decir cómo no iba a acatar las órdenes y afirmó que “me humillaba a mí y a otros compañeros”.

“Me dijo que estaba allí por hacerle favores a los alcaldes”, en alusión a favores sexuales insinuó y señaló que “me decía que yo estaba en el puesto por ser mujer, pero que no valía para nada, que no sé hacer mi trabajo”.

Sin poder contener las lágrimas durante su declaración y afirmando que se lleva años en tratamiento por esta causa, señaló que “yo le tengo miedo, temo por vida” relatando “cómo me dijo que me iba a quemar viva y a ver desde fuera cómo ardía”.

Tras poner en conocimiento los hechos de la Mancomunidad, “lo único que hicieron fue decirnos que no trabajáramos juntos, pero sigo teniendo esa tensión y ese temor cuando tengo que hacer el relevo con él, porque sigue intimidándome”.

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