Niega la agresión sexual a una vecina: “Ella comenzó a gritar y a hacer teatro”

Tribunales

El acusado achacó la denuncia a una confabulación contra él para echarle del edificio porque sus perros molestan

El acusado, ayer durante la vista en la plaza 1 de Penal.
El acusado, ayer durante la vista en la plaza 1 de Penal. | Atlántico

Ante el tribunal, un hombre acusado de agredir sexualmente a una vecina del edificio, negó haberla tocado. “Jamás”, dijo ayudada por una intérprete de portugués. Los hechos que le atribuye tanto la Fiscalía como el abogado de la denunciante, los achacó a rencillas con otros residentes que “quieren echarme del edificio, porque mis dos perros ladran y les molestan” y añadió que “ella empezó a gritar y a hacer teatro”.

La vecina afectada señaló que no tenía ningún problema con el acusado, “llevo 30 años en el edificio y me llevo bien con todo el mundo”, a pesar de que “siempre me hacía comentarios babosos, que estaba muy buena… Pero yo no le hacía caso”. Relató que uno de los días incluso, “subió a mi planta y me grabó con el teléfono móvil mientras hacía señas tocándose sus partes". El episodio que la llevó a denunciarle ocurrió cuando ella iba hacia el ascensor del garaje. “Él estaba allí y yo entré primero, entonces empezó a decirme que estaba muy buena y me agarró con fuerza los pechos, me hizo daño. Entonces empecé a gritar y le empujé consiguiendo echarle del ascensor, pero con el forcejeo, le dimos a todos los botones y me subió al tercero, allí estaba un vecino y luego vinieron otros que se habían alertado por mis gritos”.

La mujer añadió que “estaba muy asustada” y a raíz de aquello “me marché casi un mes a vivir con mis hijos y después volvía siempre acompañada porque tenía mucho miedo”.

El acusado había insinuado que todo fue una estratagema junto con otro residente al que ella le había ido de testigo por otra denuncia. “Yo solo vi cómo golpeó y empujó por las escaleras a un vecino, no sé nada más”, y, aunque reconoció que sus perros ladraban, negó cualquier vinculación con ese hecho. La Fiscalía solicitaba hasta dos años de prisión por un delito de agresión sexual, además de cinco de inhabilitación para ejercer profesión u oficio que conlleve contacto directo con menores y una orden de alejamiento por el mismo periodo, además del pago de 500 euros por daños morales. Hoy volverá al banquillo por otro delito leve con la vecina.

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