Las nacionalizaciones crecen más que nunca, el 70% de Sudamérica

Venezuela, con gran diferencia, es el país de origen de la mayoría de los nuevos españoles en Vigo y provincia

Un coche en Vigo con matrícula de Ucrania, con 500 residentes en la ciudad
Un coche en Vigo con matrícula de Ucrania, con 500 residentes en la ciudad | Atlántico

Durante el pasado año, un total de 2.374 personas residentes en Vigo y la provincia de Pontevedra lograron la nacionalidad española, lo que supone algo más de un 15 por ciento de incremento sobre 2024. Es el segundo mejor dato de toda la serie histórica, solo por detrás de los 2.530 de 2013, en un primer proceso de regulación, lo que lleva a pensar que en 2026 se superarán dichas cifras. En todo caso, supone un 15 por ciento más que el año anterior. Y también confirma que cada año, desde 2017, aumenta el número de personas que consiguen el pasaporte nacional. Y eso ocurre tanto en Vigo como en Galicia como en toda España.

Lo que sí resulta singular sobre la media española es el origen de los nuevos españoles: de promedio, el primer grupo nacional que logra el pasaporte es el de marroquíes, pero no es el caso de Vigo, tampoco de Galicia. En la provincia, el 70 por ciento de las adquisiciones son de ciudadanos de países de Sudamérica, con Venezuela claramente en cabeza, con 644, el 33 por ciento de todas. El segundo puesto es para Colombia, con 315, y el tercero para Brasil, con 180, y justo detrás, Perú, con 175. El sexto puesto es también para la misma parte del mundo, con los 108 argentinos. Sudamérica suma 1.577 de las 2.374 nacionalizaciones aprobadas, y el resto de continentes se reparten el otro 30 por ciento, con Norteamérica, Centro y Caribe como segunda zona gracias al quinto puesto de Cuba, con 141, y República Dominicana, con 81.

En cambio, Marruecos está en la novena posición, con 72, aunque es el primer país de África por adquisición. En este continente, el siguiente es Senegal, con 22, país que cuenta con una importante colonia asentada en Vigo, de unos 800 integrantes. En Europa, muy poco: 29 portugueses optaron por hacerse españoles y 14 rumanos, en tanto que, como curiosidad, 7 rusos y 6 ucranianos comparten a partir de ahora su nacionalidad como españoles. En Asía, solo 19, tres filipinos y cinco pakistaníes, y ninguno en Oceanía. Se puede zanjar que se trata de un fenómeno claramente latinoamericano, lo que no pasa en otros países europeos, donde la procedencia de la inmigración es, sobre todo, de África.

La explicación del peso creciente de residentes sudamericanos está en que los convenios bilaterales permiten un acceso rápido al pasaporte español, con dos años de estancia, y sin tener que perder su nacionalidad. Es el mismo caso para los ciudadanos portugueses, que pueden ser españoles y mantener su pasaporte luso. En el resto de casos, el proceso es agravado: diez años de residencia y obligación de renunciar a su nacionalidad, que es el caso de marroquíes. Sin embargo, hay una “trampa”: en Marruecos la nacionalidad es irrenunciable.

A modo de ejemplo del impacto de las nacionalizaciones, en los últimos diez años, 2.400 venezolanos resdentes en Vigo y la provincia de Pontevedra se hicieron españoles. A día de hoy, en Vigo hay 10.000 residentes naturales de Venezuela, de ellos la mitad con pasaporte español.

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