Sin miedo al tren: “Es mejor no pensar en ello para viajar”

Usuarios habituales en Vigo siguen confiando en la fiabilidad del ferrocarril pese a las últimas incidencias en España

Varios usuarios se dispone a entrar ayer en la terminal ferroviaria de Urzaiz.
Varios usuarios se dispone a entrar ayer en la terminal ferroviaria de Urzaiz. | J.V. Landín

Subirse a un tren sigue sin dar miedo. Al menos para los usuarios habituales en Vigo. Los últimos incidentes ferroviarios acaecidos en Adamuz y en el Rodalies de Cataluña no afectan a los viajeros que se suben cada día en las estaciones de Urzaiz y de Guixar. Apenas alguno mostró algún tipo de preocupación a la hora de volver a subirse a un tren tras la tragedia en Andalucía y que acabó con la vida de 43 personas. Sobre todo la gente joven, más confiada en la fiabilidad de los trenes y sin dejarse llevar por el pánico. En cambio, pasajeros de más edad reconocen que viajarán en próximas fechas con cierto nerviosismo, que seguro finalizará a los pocos minutos de comenzar el trabajo. 

No me preocupa en absoluto. Voy en tren todas las semanas y seguiré haciéndolo porque creo que es el medio más fiable”, aseguró un joven antes de efectuar un viaje. Su acompañante, que no subiría al tren, no tenía tanta confianza en el servicio ferroviario, pero tampoco se mostraba nerviosa. “Nunca tuve ningún problema. Ni con vibraciones ni nada de ese estilo. Así que no me va a pasar nada. Lo único, que llegue con retraso”, apuntaba el joven. Su única preocupación a la hora de realizar un viaje, el llegar puntual a su destino. 

Otra usuaria apuntaba a la probabilidad como método para no tener miedo en el día de ayer. Aseguraba que ciertos incidentes ferroviarios (casi) siempre se explayan en el tiempo y que no suelen suceder en un baremo corto de tiempo. Y ya con los accidentes de Córdoba y Cataluña, la posibilidad es muy ínfima. “Creo que no pasará nada porque aquí las vías están menos desgastadas. En Andalucía pasan muchos trenes y de forma constante, aquí no hay tanto tráfico”, señaló. Aun así, su porcentaje de seguridad ha bajado “del 100% al 95%”. Sigue siendo muy elevado. 

Dos viajeras habituales no mostraban ningún ápice de inseguridad a la hora de subirse al tren. De hecho, ya lo habían hecho por la mañana y son usuarios habituales. “Es mejor no pensar en lo que ha pasado y viajar. No arreglas nada. Lo hacemos todos los días y no podemos tener miedo al tren, porque si empezamos a tenerle miedo a todo, no saldríamos de casa”, aseguró una viajera. Otra usuaria indicó que añadir un miedo “irracional” a una situación que solo sucede “en contadas ocasiones” a su vida no sería beneficioso ni para su día a día ni para su trabajo: “Moriría de un infarto si tuviese ese tipo de inseguridades con todo. Incluso con el tren”. 

Algunos se muestran incómodos con el pequeño traqueteo que realiza el tren, tanto el Media Distancia como el AVE. Otros, lo incorpora en su viaje como una situación más. “No te das cuenta de esos movimientos. Y si llegase a pasar lo peor, posiblemente no tendrás forma de salir”, apuntaba otro usuario, a punto de tomar un tren a Madrid. Pero la gran mayoría confía en la seguridad y en la fiabilidad, pese a que Galicia registró dos graves accidentes en la década del 2010: Uno en Angrois, con 80 fallecidos en la entrada de Santiago, y otro en Porriño, cuando descarriló un tren Celta y fallecieron 4 personas. 

Buena construcción

Tanto los usuarios como ingenieros técnicos señalaron la seguridad del tren como “buena” o “muy buena” frente a otros medios de transporte, como el vehículo particular o el avión, el que más rechazo genera. “No dejaré de usar el tren por un accidente. Autobuses o aviones los tienen y no por ello hay que vivir con miedo a que me pase a mí”, indicó un viajero. De hecho, todos los usuarios consultados ven con peores ojos la impuntualidad a la hora de llegar a su destino que la inseguridad que les trasmite el tren durante su viaje. “Voy seguro 100%. Lo que no estoy tan seguro es que llegue a su hora”, apuntó con cierta ironía un pasajero con destino A Coruña.

“Ahora me fijo mucho más en si tiembla o no el vagón”

No todos los usuarios habituales se lo toman de la misma forma a la hora de subirse a un tren tras la tragedia. Algunos aseguran fijarse más en los movimientos que hace el vagón, escuchar sonidos más extraños y que les invada cierta sensación de angustia o de susto temporal. “Ahora me fijo mucho más en si tiembla o no el vagón. Y si noto que lo hace, me asusto”, comentó una usuaria que viajó por la mañana hacia Vigo y regresaba a Coruña. “Tal vez estos días iré un poco asustada, pero supongo que me pasará”, indicó.

 Otro usuario no confía del todo en que la línea ferroviaria se encuentre del todo óptima y lo comparó con trenes de otra parte del mundo, como Corea del Sur y Japón, donde pueden alcanzar velocidades estratosféricas con el tren bala sin movimientos en su interior. “Aquí vivimos en un país tercermundista en cuanto a trenes. Fuera de España, el nivel ferroviario está muy avanzado”, señaló, instando a que la seguridad de los convoyes prime sobre el resto porque “no podemos jugar con vidas humanas”.

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