De Mercantil a sede del Celta en un siglo
Cuenta atrás para el centenario del inmueble de Gómez Román
Comenzó la cuenta atrás para la conmemoración del centenario de la antigua sede del Círculo Mercantil, hoy del Real Club Celta. El 28 de septiembre de 2027 se cumplirán cien años de la inauguración oficial del inmueble. Fue todo un evento social al que apadrinado por el rey Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia. Cerca de 800 socios daban el primer paso para que el diseño de Gómez Román en el corazón de Príncipe se convirtiese en uno centro cultural de referencia. El proyecto inicial sufrió obras en 1960 y 1980 con la ampliación a seis pisos. Por sus salones pasaron Marconi o Camilo José Cela, ambos Premio Novel, pero también Cunqueiro, Montserrat Caballé o Norma Durval.
“En el Salón Regio tenían lugar las puestas de largo de las debutantes en la sociedad viguesa, las madres vigilaban que desde los palcos, hoy ocultos al albergar el sistema de climatización”. El abogado Ignacio Amoedo recuerda con nostalgia las leyendas que se contaban en su antigua sede. “El Salón Regio es de los más hermosos que había en Vigo; se comentaba que sus lámparas de cristal de Murano llegaron por los pelos para la inauguración”. Vicepresidente desde 2007 y presidente a partir de 2011, fue el que llevó a votación la venta del edificio al Real Club Celta, actual propietario, en 2015, y el penúltimo en presidir a sociedad desde Príncipe: “Fue una decisión muy difícil, aunque necesaria. La primera consulta fue negativa, pero era algo imprescindible dada la situación del Mercantil, de hecho no se adquirió una nueva sede en el centro como era la idea inicial. Habíamos planeado la posibilidad de trasladarnos al Círculo Obrero Católico, que de aquella rozaba los cien años, pero fue inasumible. Ahora hay apartamentos de lujo”. En los últimos meses de estancia en su ubicación histórica estuvo al frente Nicolás López Guerra. “La dinámica cambió, ahora no hay socios, hay usuarios”.
La coral Casablanca, cuya junta directiva también preside Amoedo, permaneció unos meses más en el inmueble. “Durante 49 años, desde 1966, la coral ensayó en el Salón Regio, en realidad, lo último en abandonar el edificio tras el traslado fue su piano de cola”.
Para Amoedo, la rehabilitación del edificio realizada por Alfonso Penela “fue fantástica, mantuvo muy bien su espíritu primitivo”. Su presencia, hoy con una bóveda acritalada, sigue destacando entre las edificaciones históricas del Ensanche.
Contenido patrocinado
También te puede interesar