Los embalses siguen bajando pese a las intensas lluvias

Las tres presas del área de Vigo redujeron otros tres puntos sus reservas de agua en la última semana, aunque se espera una mejora de los aforos

Publicado: 25 ago 2026 - 09:58 — Actualizado: 25 ago 2026 - 20:24
Cruceristas bajo la intensa lluvia por la mañana en Vigo.
Cruceristas bajo la intensa lluvia por la mañana en Vigo. | Vicente Alonso

Las intensas lluvias recogidas desde el sábado, más de 35 litros en Vigo y 50 en Fornelos, donde está Eiras, no han tenido de momento ningún impacto sobre los tres embalses de abastecimiento, que vieron reducidas sus reservas en tres puntos, igual que en las anteriores semanas. Según los datos de Augas de Galicia, de la Consellería de Medio Ambiente, recogidos este lunes, Eiras se sitúa al 64,10 por ciento de su capacidad total, frente al 67,4 de hace una semana. Es decir, que no ha tenido ningún efecto. Lo mismo ha pasado en Zamáns, diez veces más pequeño, que cayó hasta el 52 por ciento, frente al 56,9 de siete días atrás. Esta presa abastece a Nigrán y también en parte a Gondomar, en tanto que Baiona de momento, ya con permiso para conectarse a la red de Vigo, mantiene su suministro con su propia instalación de Baíña, que se encuentra ya en mínimos: este martes, al 31,2 por ciento, frente al 342, de una semana atrás. De todas formas, hay previsión de nuevas lluvias estos días que podrían tener efecto sobre los acuíferos y llenar o mantener al menos el nivel de las tres presas. Además, Nigrán y Baiona volverán en unos días a tener su población normal con el fin de agosto y de las vacaciones, lo que reducirá de forma drástica el consumo, ahora para el doble o el triple de habitantes frente al invierno.

En Vigo siguen las restricciones de las duchas de playa, llenado de piscinas y baldeo de las calles, y de momento no se contemplan más, sin que el área pase a la situación de alerta decretada por la Xunta. Hay agua para cuatro o cinco meses incluso sin lluvias, lo que parece improbable. D3 hecho, durante la jornada de este martes se recogieron otros seis litros en el centro de Vigo y algo más de diez en Eiras, que es lo que en realidad cuenta. Fueron las cifras más altas de toda Galicia en cuanto a pluviosidad, pero de momento insuficiente.

Adioses en Cíes

Las lluvias también han afectado a las Cíes, con el aforo completo en todo el mes, pero con bajas en el cámping por las fuertes precipitaciones. No hubo una huida masiva, no obstante, sino campistas que decidieron irse antes de lo previsto, según señalaron en el Parque Nacional.

Las previsiones apuntan hacia el optimismo

Eiras se encuentra a nivel bajo, pero las expectativas estadísticas señalan hacia el optimismo. El volumen almacenado alcanza en la actualidad los 14,21 hectómetros cúbicos, con un descenso semanal de 0,73 hectómetros. Sobre la mediana de los últimos 20 años, el embalse se encuentra un 18 por ciento por debajo, lo que significa que solo alrededor del cinco por ciento de los registros históricos de esta semana estaban iguales o por debajo del nivel actual. Todo suena muy negativo, pero las previsiones señalan hacia una mejora casi obligada. Partiendo de la situación actual, y aplicando las trayectorias semanales de los años anteriores, el escenario más probable para diciembre sería una ocupación de Eiras en torno al 61 por ciento, prácticamente al mismo nivel que a día de hoy, con un intervalo más probable entre el 56 y el 71 por ciento del aforo de la presa. La proyección no incorpora previsiones de lluvia, sino escenarios compatibles con el nivel actual.

Los ecologistas se oponen a construir nuevas presas

La Asociación Ecolóxica de Galicia (Adega) se posicionó ya en contra de la construcción de nuevos embalses de abastecimiento, y este martes demandó tanto de la Xunta como de los ayuntamientos medidas que fomenten una “nueva cultura del agua responsable y eficiente, priorizando el ahorro y en contra de nuevos embalses, trasvases y captaciones”. Estas medidas, según Adega, deberían complementarse con políticas públicas de protección del recurso, cuidado de las cuencas y restauración de los hábitats. También resulta imperativo afrontar la educación ambiental y la corresponsabilidad ciudadana para cambiar el actual paradigma consumista, imprescindible en un marco de cambio climático acelerado.

Adega demandó de la Xunta y de los ayuntamientos algo más que “medidas populistas y parcheos” en forma de más embalses, trasvases y captaciones. Estas medidas, asegura la organización ecologista gallega, además de poco efectivas, “son solo una huida hacia delante para eludir temporalmente el problema, a la espera de la lluvia”. Hacen falta medidas estructurales que garanticen una gestión sustentable del agua. Programas a medio-largo plazo que permitan reducir el actual abuso en el consumo y disminuir la contaminación, especialmente la derivada de los usos humanos. El BNG ya se mostró crítico con trasvases y nuevos embalses, cuando el debate apenas se ha iniciado.

“Los embalses repercuten negativamente en la salud de los ríos, y muchas veces son los principales causantes de su deterioro, así como de las rías en las que desembocan”, concluye Adega.

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