La línea del Miño renueva sus vías

Movilidad

ADIF sacó a licitación por 10 millones de euros el suministro de los carriles destinados a su modernización

Un tren cruza el túnel de Os Valos.
Un tren cruza el túnel de Os Valos. | FJ Gil

La línea del Miño avanza en su modernización. ADIF continúa con los avances en el tramo entre Vigo y Ourense y ha sacado a licitación el contrato marco para el suministro de carriles y todo el material necesario para renovar la línea. Ante ello, invertirá un total de 10,1 millones para hacer acopio de todos los materiales ferroviarios necesarios y de uno de los elementos de la vía más indispensables como son los carriles, que serán instalados en los tramos de Vigo Guixar-Redondela (13 kilómetros), Redondela-Guillarei (23,5 kilómetros) y Redondela-Bifurcación Arcade (7,5 kilómetros).

ADIF licita este suministro un mes después de que también pusiese en marcha la adquisición de traviesas (elemento de apoyo sobre las que se coloca el carril) para el mencionado recorrido por la línea del Miño, de hormigón pretensado y polivalentes (pasa pasar de ancho ibérico a estándar) y mejorar así los tiempos de circulación. Ante ello, tan solo queda firmar los acuerdos de adquisición y comenzar la obra en alguno de los tres mencionados tramos aunque, de momento, no hay una fecha establecida. Solo que será inminente, así lo indican los movimientos de ADIF. En este sentido, la compañía aborda la licitación de suministros tras contratar los trabajos para la renovación de la vía del trazado entre Redondela y Guillarei por 49 millones de euros. Solo falta ponerse manos a la obra.

ADIF continúa avanzando en el plan de modernización que acomete en toda la línea Ourense-Vigo Guixar, que incluye la conexión Guillarei-frontera portuguesa, con una inversión de 265 millones de euros. Así, se adecuará a los parámetros del Corredor Atlántico, se reforzará la conexión con Portugal y aumentará la capacidad para tráfico tanto de viajeros, como de mercancías.

En la actualidad, ya ha completado la renovación de la plataforma de la línea y la electrificación del tramo Guillarei-Tui y la ampliación a 750 metros de los andenes de As Gándaras. También ha contratado la renovación del tramo Vigo Guixar-Redondela, y los trabajos que completan la remodelación de la estación de Redondela y refuerzan su accesibilidad.

Todo ello para acometer un trasiego de obras entre Vigo y Ourense que se antojan necesarias para la modernización de la vía y cumplir así los requerimientos que indica la Unión Europea para transitar por el Corredor Atlántico. Las actuaciones, una vez ya finalizadas entre Ourense y Monforte (no sin retraso), apuntan ahora al tramo entre Vigo y Ourense. Para ello, ADIF dividió la actuación en siete tramos (Vigo Guixar-Redondela, Redondela-Guillarei, Redondela-Bifurcación Arcade y cuatro más entre Guillarei-Ourense), cada una con sus particularidades. La primera intervención será en el Vigo Guixar-Redondela. Con una dotación económica de unos 32 millones de euros adjudicada a la UTE formada por Aldesa, Coalvi y Civis Global, las actuaciones no supondrán una interrupción en el servicio, salvo en momentos muy puntuales (fines de semana y de manera parcial). En esa actuación se creará el nuevo apeadero de Chapela, que suma así una nueva parada en los Media Distancia y Regional.

La siguiente actuación, más compleja y con las obras adjudicadas, será en el tramo que transcurre entre Redondela y Guillarei. Será realizado por la UTE Rivguillarei-Redondela, con una inversión de 49 millones de euros. Ahí, la afectación al tráfico ya será más notable. Si en un principio se estudió la posibilidad de que la suspensión de la circulación por el Miño fuese en el primer semestre del año 2025 y de ocho meses de duración, ahora ya se apunta al verano de 2026 como fecha posible para el inicio de ese corte total y que, presumiblemente, podrá durar hasta un año.

Paso por Os Valos

El tramo entre Redondela y Guillarei encuentra en el túnel de Os Valos una dificultad añadida. Para acometer el cambio de voltaje en la catenaria, resolver los problemas existentes de filtraciones y ponerlo a punto en materia de seguridad, se obliga a que la circulación esté completamente cerrada. El cambio de la catenaria por otra híbrida permitirá la transición a la tensión de 25.000 voltios en corriente alterna, frente a los 3.000 de corriente continua actuales, unificando así el régimen de electrificación del eje atlántico A Coruña-Vigo y de las líneas portuguesas.

La puesta a punto de la línea del Miño ya es una realidad. Falta suministrar del elemento más importante (los trenes) una vez que la modernización esté concluida. En los últimos cinco años, a raíz de la pandemia, la conexión perdió diez trenes diarios, cinco por sentido, y en la actualidad solo circula un Regional y el Alvia a Barcelona.

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