Lidia Vázquez Tuñas: "El tratamiento del cáncer ginecológico era pan para todos, ahora ofrecemos mucho más"
Oncóloga Médica del Hospital Álvaro Cunqueiro
La oncóloga médica del Cunqueiro Lidia Vázquez Tuñas es una de las ponentes que participan en el VIII Simposio Nacional de Oncología de Precisión, que se celebra hoy y mañana en Afundación. Hablará sobre el cáncer ginecológico. Los más frecuentes son el carcinoma de endometrio, el de ovario y el de cuello uterino (cérvix). La incidencia se mantiene estable, salvo el cáncer de cérvix, que a pesar de estar más controlado por la vacuna sí notan un aumento de casos por la llegada de pacientes de Sudamérica que han tenido contacto con el virus del papiloma humano.
¿Los cánceres ginecológicos son difíciles de detectar?
Ese es uno de los mayores problemas que tienen los tumores ginecológicos. El de ovario es muy “silente”, se suele diagnosticar en estadios localmente avanzados (estadio 3) o metastásico (estadio 4) sobre todo por la ausencia de síntomas y porque no tenemos una herramienta de detección precoz como puede ser la mamografía en el cáncer de mama. En el de endometrio hay más diagnósticos precoces porque se suele presentar en forma de sangrado en pacientes posmenopáusicas, aunque no siempre hay un tumor. En el cáncer de cérvix, como cada vez está más extendida la citología de control la detección precoz es mayor, pero otras veces se detecta con la enfermedad avanzada porque no dejan de ser tumores internos que no dan síntomas precoces.
¿Qué ventajas tiene la detección precoz?
Cuanto antes lo detectas, antes lo puedes tratar y consigues un mejor pronóstico. Un tumor de pequeño tamaño es más fácil de controlar y tienes menos riesgo de recurrencia. Con la enfermedad metastásica tienes que intentar cronificarla y controlarla buscando que haya cuántos menos efectos tóxicos posibles.
¿Se pueden prevenir?
No son prevenibles en sí mismos, pero los estilos de vida saludable disminuyen el riesgo y la vacunación frente al virus del papiloma humano porque está detrás de la mayoría de los cáncer de cérvix.
¿Qué avances hubo en las terapias?
En el congreso hablaremos de las nuevas terapias personalizadas que se dirigen al tumor concreto que tiene ese paciente y a las alteraciones moleculares específicas de ese tumor en concreto. En cáncer de ovario tenemos no solo las mutaciones como las del gen BRCA con medicamentos dirigidos ahí, sino que también tenemos otras alteraciones como la sobreexposición del receptor de folato alta que también cuenta con medicamentos específicos.
¿Qué novedades hay en el cáncer de endometrio y de cérvix?
En estos pacientes hacemos es un estudio molecular del cáncer de endometrio, para conocer su perfil y saber si es muy agresivo aunque sea en un estadio precoz y en ese caso necesitarían más tratamiento. Y en el de cérvix, los tratamientos con inmunoterapia que están despuntando mucho tanto en estadios localizados como metastásicos.
¿Creció el arsenal de terapias?
Sí, cada vez más. Antes era pan para todos, y ahora estamos haciendo pan con chocolate, pan con pepitas, pan con semillas, por poner un símil. Antes casi todos los tratamientos eran la quimio estándar y de ahí no se movía, pero ahora es la quimio pero con algo más. Gracias al perfil molecular de las pacientes podemos ir seleccionando y ofreciendo más calidad de vida y más supervivencia de las pacientes. La oncología evoluciona muy rápido, tenemos muchos estudios, muchos ensayos y muy buenos resultados. También tenemos buena accesibilidad a los fármacos nuevos.
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