Juicio en Vigo por injurias en un grupo de testimonios ‘Me too’
Tribunales
El denunciante afirmó estar de baja por el daño sufrido “ante el linchamiento público". La acusada declaró que “señalar a un agresor con testimonios de sus víctimas no es delito”
Vigo acogió ayer uno de los primeros juicios por un delito de injurias presuntamente cometido en el seno de una de las múltiples plataforms de testimonios que comenzaron a extenderse a raíz del movimiento 'Me too’. El denunciante, del sector del tatuaje, llevó al banquillo a una mujer por los comentarios vertidos en uno de estos grupos de Instagram, aunque no será la única, pues ya hay al menos otros cuatro procedimientos más contra otras de las participantes a raíz de las demandas del hombre.
La denunciada, para la que la acusación particular (la Fiscalía no acusa al tratarse de un delito privado) solicita una multa de 3.000 euros y el alejamiento y prohibición de comunicación durante un año y medio, reconoció ser la autora del comentario en cuestión. Sin embargo, aseguró que se trataba de un grupo privado y que lo hizo después de que una de sus amigas le contara en 2024 “un hecho muy grave sufrido" con esta persona. En dichos comentarios se calificaba al denunciante de depredador sexual, manipulador, machista, despojo o yonki.
La amiga mencionada declaró durante la vista, celebrada en la plaza 2 de la sección penal de Vigo, que la acusada “hizo lo mismo que yo haría si me contara algo parecido”. Afirmó que “fue algo que ocurrió en 2004 y no lo denuncié, era difícil" e indicó que a raíz de este testimonio surgieron otros muchos de mujeres en la misma situación.
En su última palabra, la acusada se dirigió al tribunal para decir que “señalar a un agresor con testimonios de sus víctimas no es delito”. Por su parte, el denunciante, de baja médica, aseguró haber sido víctima de un “linchamiento público” que le afectó psicológicamente y también a su reputación y su negocio, recibiendo incluso amenazas. Tras la vista, mostró en su móvil “cómo acabo de recibir otra”. Según su letrado, aunque hubo dos denuncias de mujeres, ambas fueron archivadas y una de ellas acabó en proceso por denuncia falsa. Mientras la defensa sostuvo que lo ocurrido no tiene la categoría de delito y que se enmarcó dentro de un grupo privado, el abogado de la acusación particular lo desmintió asegurando que era una plataforma pública. Ambos presentaron sendas capturas.n
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