Juan M. Glez-Alemparte: "O Calvario hoy no se parece en nada al de los años 40 salvo en la inmigración”

Historiador, autor del libro sobre O Calvario

Juan Miguel Alemparte.
Juan Miguel Alemparte.

Juan Miguel González Alemparte es doctor en Historia y miembro del Instituto de Estudios Vigueses, con una amplia producción. Acaba de publicar un libro, editado por la asociación de vecinos, sobre la historia reciente del Calvario. Entre otras cosas, explica que el nombre procede de un alto sin vegetación y que es un topónimo que se da en otras zonas de Galicia. También sostiene que la fusión con Vigo era inevitable.

¿Le fue bien a Lavadores y Calvario en la unión con Vigo o podrían haber seguido de forma independiente?

No había más remedio que la fusión. O Calvario ya era una prolongación de Vigo, era la carretera de Castilla y luego la calle Urzaiz. Al empezar a llegar a la zona en meseta estaban las primeras casas del Calvario, que quedaba pegado a Vigo, y eso era cierto, porque empezaba en los llorones. En 1940 el ayuntamiento tenía deudas y la Falange quiso la anexión. Lo más interesante para mí es que en Lavadores nombraron una gestora y decidieron en 1940 con una corporación nueva, todos jóvenes y falangistas, ya preparada para la anexión.

¿Cuál fue el argumento de mayor peso para la unión?

Argumentos había muchos, Lavadores aprovechaba de Vigo la electricidad, el agua, los transportes. Pero creo que fue algo que se hizo sobre todo porque Vigo puso todo por su parte para la unión y al final mediante ese ayuntamiento creado ad hoc lo consiguieron y si no era de una forma era de otra. Ya los mandos de la Falange de Vigo y Lavadores se reunieron en 1937, tres años antes de empezar las gestiones. 

¿Y fue bueno o malo el resultado?

Si fue bueno o malo, depende de como se vea. O Calvario se convirtió en un barrio de Vigo, tenía tranvía, mercado, de todo. En el acuerdo tomado en Madrid para la fusión, aparte de la anexión se acordó la rebaja de una cantidad de los impuestos durante unos años a los vecinos de Lavadores. Había proyectos por tres millones de pesetas, como renovar el cementerio de Teis o el mercado, y Vigo fue el que se comprometió a pagarlos.

¿Cambió mucho O Calvario de entonces hasta ahora?

No se parece en nada. Lo único en que es un lugar de inmigración, pero se construyó todo nuevo, institutos, la iglesia de los picos y las calles se llenaron de edificios.

Otra curiosidad es que en los años treinta llamaban al Calvario la “Rusia chiquita”. 

En concreto Riomao, un barrio pegado al Calvario, donde las bodegas Bandeira. Ahí había células del Partido Comunista. Fueron de toda Galicia al mitin de Pasionaria en Barreiro, que se llenó. Por eso hubo muchos muertos al inicio de la guerra civil en O Calvario, luego en Lavadores. Había los que se escondían, y a muchos los mataron in situ, la represión fue terrorífica en 1937 en Lavadores en general. Se cerraron las sociedades agrarias, que había muchas, por ejemplo la de Lavadores está en Pardavila, 

En su libro sostiene que el nombre del Calvario no tiene nada que ver con el Via Crucis que existía, que era lo que se creía hasta ahora. 

Ese topónimo es medieval de hace cientos de años y se refiere a un monte pelado, sin vegetación, y originalmente era así. Luego ya hubo cultivos en el monte. Ahora es una zona urbana. Ya no quedan ni fincas rústica en el Calvario, aunque Lavadores está lleno, como también Cabral y Candeán.

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