Frenan la entrada por Vigo al mercado negro de bilis del oso
Sucesos
La Guardia Civil intervino un total de 30 frascos a un ciudadano chino que está investigado por tráfico de flora y fauna protegida
Promovido en 2020 en China como un remedio anticovid, el negocio de la bilis del oso se ha extendido en varios países asiáticos con granjas clandestinas pese a la denuncia de organizaciones internacionales y la lucha por controlar una práctica inhumana que ataca a especies de este animal en peligro de extinción.
La Guardia Civil de Pontevedra ha logrado frenar su entrada en Vigo, con la intervención en Peinador de un total de 30 frascos de bilis liofilizada que llevaba un ciudadano chino procedente del país asiático en su equipaje. Según informaron ayer fuentes del Instituto Armado, fue el Servicio de Fiscal y Fronteras de la Guardia Civil del aeropuerto el que, durante un control rutinario de equipajes localizó esta sustancia que se emplea en medicina tradicional en el sudeste asiático. Las mismas fuentes inciden en que la extracción de bilis se realiza en granjas donde a los plantígrados como el oso negro asiático, se le realiza procedimientos dolorosos con la inserción repetida de catéteres o sondas en la vesícula biliar en condiciones “frecuentemente desalmadas”. Todas estas especies se encuentran protegidas y en peligro de extinción, estando su comercio prohibido al considerarse que puede poner en peligro la especial y solamente autorizado bajo circunstancias excepcionales. Tras la intervención, el hombre quedó investigado por un presunto delito de tráfico de flora o fauna protegida, pudiéndose enfrentar a sanciones penales, económicas y de contrabando.
Expertos en medicina oriental en Vigo coinciden en desconocer esta sustancia y alertan de posibles estafas en el mercado negro. “Nosotros viajamos a China, conocemos las plantas y no todas se pueden aplicar”, explican desde el centro de terapias naturales Shalom, donde inciden en que “hay mucho bulo en internet”. Así también lo aseguran desde la clínica Que Fluya El Qui, donde alertan de tener cuidado con las supuestas propiedades de distintas sustancias de animales que no se utilizan legalmente. En Vital Salud, tampoco conocen la bilis del oso, “sí la del buey que lleva años utilizándose”.
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