Insultos y amenazas diarios en el centro de salud de Coia
Profesionales administrativos asegura que están presentado más de 50 partes por agresiones verbales al mes y lamentan ser “el parapeto” del malestar ciudadano
La falta de personal en los centros de salud del área viguesa está provocando expresiones de ira entre los usuarios y los primeros en recibir esos ataques son los administrativos que trabajan en los mostradores, los llamados PSX, aunque llegan también a médicos, enfermeras y demás profesionales. “Nosotros somos el parapeto de todo. Al no haber personal, nos montan broncas, nos faltan al respeto y nos amenazan, incluso nos dicen que tengamos cuidado a la salida. Es así casi a diario. Estamos sufriendo las consecuencias de la falta de medidas por parte de la Administración”, lamenta un portavoz de los administrativos que trabajan en el centro de salud de Coia, con una población adscrita de 40.000 usuarios.
Esta situación les ha llevado a presentar partes diarios por agresiones verbales y suman más de medio centenar al mes, según aseguran. Ya han tenido a una compañera de baja por ansiedad “porque un usuario casi le pega”.
Su cometido es citar a los pacientes e informar, pero ahora hay consultas telefónicas que se retrasan hasta 15 días o más y eso provoca malestar en el público. “Muchos vienen como urgente y los tienes que citar porque nosotros no podemos decidir si es urgente o no. Es el facultativo el que lo valora y si no era urgente le indica que pida cita con su médico, con lo que a veces da lugar a otro follón”.
A sus tareas habituales, que en vacaciones realizan con menos personal, se sumaron las relacionadas con el covid. La gente acude para pedir certificados de vacunación o para que les activen la Chave 365, aunque son gestiones que se pueden realizar en otros dispositivos según indican. El volumen de trabajo hace que no puedan contestar a todas las llamadas que reciben a diario y que cuentan por cientos. El resultado es que han vuelto a las colas en el exterior del centro de salud, que forman personas que van a pedir una cita y las que acuden a realizar gestiones relacionadas con los certificados covid.
Por otro lado, médicos y enfermeras de los centros de salud también están sufriendo agresiones verbales este verano, aunque pocas llegan a denunciarse. De hecho, este año solo se presentó una denuncia formal de un facultativo por insultos y amenazas en el centro de salud de A Guarda.
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