Los institutos de Vigo, contra las cuerdas para planificar el Bachillerato

A un mes de que se publiquen las listas de admitidos, todavía no saben cómo serán los itinerarios de la nueva ley por causa de la tardanza del Ministerio en definir el currículo

Los equipos directivos alertan de que los alumnos no pueden recibir orientación sin el currículum completo.
Los equipos directivos alertan de que los alumnos no pueden recibir orientación sin el currículum completo.

Los equipos directivos de los institutos de Vigo conocieron a lo largo de esta semana la estructura de las nuevas enseñanzas de 1º de Bachillerato, que el curso que viene estrena la Lomloe. ¿El problema? El Ministerio de Educación se había comprometido a hacer pública esta información antes de terminar el año pasado, por lo que llega cuatro meses tarde, y la Xunta todavía tiene que concretar el currículum educativo –que prometió tener listo en las próximas dos semanas–. Esta tardanza en los trámites burocráticos trae de cabeza a los equipos docentes, pues en un año normal ya estarían preparando la planificación del siguiente curso y ofreciendo orientación a los alumnos de 4º ESO que quieren dar el salto a Bachiller y en estos momentos son tareas imposibles.

Así lo explica Euloxio Santos, director del IES Politécnico de Vigo, que califica la situación de inconcebible: “El 13 de mayo salen las listas definitivas de admitidos, y para hacer la matrícula las familias necesitan saber las asignaturas a impartir”. Hasta ahora, sólo se conoce el currículo de mínimos y falta definir los itinerarios formativos, sobre todo en un año en el que la nueva ley añade uno nuevo, el general. “Nunca es bueno trabajar a contrarreloj, pero espero que se haga con la suficiente seriedad”, apunta Euloxio, que confirma que los alumnos ya han empezado a preguntar por sus opciones de cara a 1º de Bachiller pero que, por el momento, no pueden resolver sus dudas con certeza.

Algunos centros han optado por realizar charlas con padres y alumnos para explicar la situación y comentar los aspectos superficiales de cada uno de los itinerarios que habrá con la nueva ley el próximo curso, que es la información de la que se dispone por ahora. “La dificultad”, señala Eva López, directora del IES Valladares, “será preparar las hojas de matrícula”. Este trámite, que se realiza en la última etapa del curso, necesita que todo el currículum educativo del centro esté definido para que los alumnos sepan qué materias pueden escoger como optativas en cada itinerario. Para agilizar al máximo esta situación, Eva apunta que en Valladares “cada departamento ya ha hecho su propuesta para las nuevas materias que estimamos que irán en cada itinerario”. Pero mientras la Xunta, a través de los 27 grupos de trabajo que formó recientemente, no complemente la publicación del BOE, los centros no podrán empezar a planificar el curso 2022/23. “Cuando vayamos haciendo los grupos y los horarios será cuando nos venga el problema, por el momento no estamos muy agobiados”, apunta Eva López, que se muestra optimista.

La nueva modalidad, con poca demanda por falta de información

Con la entrada en vigor de la nueva ley educativa, se suma una nueva modalidad al Bachillerato: la general. Poco se sabe sobre esta propuesta del Ministerio de Educación, más allá de que se parecerá a la antigua modalidad mixta. En Vigo sólo se impartirá en dos institutos, el IES San Tomé y el IES Beade, aunque la Consellería de Educación asegura que todavía no está totalmente definida la oferta de las distintas modalidades y esto podría cambiar.

El jefe de estudios del IES Beade, Paulo Martínez, asegura que, a pesar de la poca oferta que tiene dicha modalidad en la ciudad (66 plazas para unos 2.000 alumnos aproximadamente) “no estamos teniendo mucha demanda”. La razón, motivos evidentes: la falta de información. “Sólo tenemos una noción de las nuevas materias que habrá, y por lo que comentamos con el resto de centros, estamos todos en el mismo punto”. Sin embargo, Paulo avisa: “Es cuestión de tiempo que los alumnos empiecen a preguntar porque la matrícula está al caer”.

Al igual que muchos de sus compañeros, este docente señala la impertinencia de realizar este cambio de ley a mitad de curso: “Tenemos que dejar todo el curso que viene montado en julio y estamos en abril y todavía no tenemos ninguna directriz, va a suponer un trabajo bastante importante”. En el mismo sentido apunta Eva López: “Que en abril no sepamos cómo será la previsión del curso siguiente nos complica mucho las cosas. Sobre todo después de que en febrero tuviésemos que planificar un fin de curso completamente diferente para la ESO con la eliminación de las convocatorias extraordinarias. El cambio de ley debería haberse propuesto antes”.

“Los cambios en la ley educativa no parecen muy relevantes, pero a la hora de aplicarlos sí que trastocan bastante la planificación. Por eso hay que avisar bastante antes y concretar todo muy claramente si se quiere hacer bien esta transición”, asevera Paulo Martínez, que critica la “precipitación” con la que se ha hecho este proceso de transición, que de cara al curso 23/24 se aplicará en 2º de Bachiller.

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