Centros y alumnos, divididos con la nueva ley educativa
La norma permite cursar el ciclo de Bachillerato en tres años y obtener el título con un suspenso
La comunidad educativa se encuentra dividida en torno al nuevo Real Decreto por el que se establecen la ordenación y las enseñanzas mínimas del Bachillerato, aprobado ayer en Consejo de Ministros, sobre todo en lo referente a la promoción y titulación, medidas más polémicas.
A juicio de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado (CEAPA), el nuevo currículo de Bachillerato tiene “varios aspectos positivos”: que se amplía el número de modalidades de Bachillerato de 3 a 5, lo que da “más opciones y flexibilidad para cada alumno”; la evaluación continua; y la opción de cursar Bachillerato en tres años en determinadas circunstancias excepcionales. Sin embargo, desde CEAPA estarán “muy atentos” para comprobar que las administraciones ponen a disposición de los centros los recursos materiales y humanos necesarios para que las nuevas medidas se trasladen a la práctica.
Mientras, desde la Confederación de Padres de Alumnos (COFAPA) no están de acuerdo. Su presidenta, Begoña Ladrón de Guevara, cree que “el currículo se ha hecho de manera rápida” y, en este sentido, le preocupa “los tiempos y falta de tiempo para que los profesores se preparen” y para su implantación en septiembre para 1º de Bachillerato, lo que considera “muy precipitado”. “También nos da miedo que suponga un descenso del nivel académico y la exigencia de nuestros hijos, los requisitos de promoción y titulación pueden favorecer una cultura del mínimo esfuerzo”, añade.
En la misma línea se manifiesta Pedro Caballero, presidente de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (CONCAPA), que critica que a partir de ahora se abandone “la cultura del esfuerzo y el trabajo” porque “desmotiva al alumnado y al profesorado por seguir promocionando y titulado con asignaturas suspensas y con materias curriculares tan abstractas que dificultará a los docentes su impartición”.
Por su parte, los estudiantes están a favor de los cambios que se introducen, como es el caso de la creación de un Bachillerato General y la promoción de los alumnos con asignaturas suspensas. La presidenta de la Confederación Estatal de Asociaciones de Estudiantes (CANAE), Andrea Henry, señala que se trata de una “gran noticia” que se permita a estudiantes que no tengan claro qué quieren estudiar hacer una modalidad de Bachillerato General. “Lo que nos preocupa es que estos estudiantes no estén bien informados sobre el tema de las ponderaciones”, advierte Henry, en referencia a los porcentajes de nota de cada asignatura en la EBAU.
Centros y sindicatos
En cuanto a los centros, la valoración de Escuelas Católicas es “negativa”. “El nuevo Bachillerato contiene novedades que rebajan el nivel académico (por ejemplo, con la titulación con una materia suspensa o con contenidos mucho más genéricos y menos profundos en Historia, Filosofía, etc.) e introduce medidas estructurales que aumentan la complejidad organizativa de los Centros (como el Bachillerato de 3 años)”, considera Luis Centeno, secretario general adjunto.
CCOO valora positivamente el nuevo enfoque educativo de las enseñanzas mínimas en Bachillerato, pero pide una suficiente dotación presupuestaria en profesorado, personal educativo y medios materiales que permitan a la educación pública responder con éxito a los retos del nuevo modelo. También UGT valora positivamente el nuevo currículo. En concreto, celebran el aumento de las modalidades al incorporar la modalidad General y el desdoblamiento en la modalidad de Artes, si bien preocupa su aplicación práctica.
Por el contrario, desde CSIF advierten de que “reducir los niveles de exigencia entre el alumnado para lograr las titulaciones perjudicará a la educación pública en su conjunto”.
Contenido patrocinado
También te puede interesar