El instituto de Vigo que tenía que crecer

Educación

Pese a la crisis de natalidad, el IES O Castro lleva años renunciando a espacios para habilitar nuevas aulas

Alumnos de 4º de ESO del IES O Castro, durante la presentación con su tutor.
Alumnos de 4º de ESO del IES O Castro, durante la presentación con su tutor. | Vicente Alonso

La rutina volvió ayer al IES O Castro, uno de los institutos con mayor alumnado de Vigo y que en los últimos años es prácticamente una anomalía en el sistema educativo vigués: tiene una falta creciente de espacio debido a la llegada de nuevos alumnos. Aunque sólo tiene un centro adscrito, el CEP Doutor Fleming, este es un centro de cuatro líneas (esto es, cuatro grupos por nivel educativo) y recientemente, debido a un pico de natalidad, ‘obligó’ a crear un nuevo grupo en el instituto, tradicionalmente de tres líneas.

Con unos 700 alumnos en total, el centro no tenía espacio para crear una nueva línea. La primera solución que le dio la Consellería de Educación fue rehabilitar la antigua casa del conserje, un espacio ya en desuso algo alejado del edificio principal, pero dentro del recinto escolar. De esta antigua vivienda salieron dos nuevas aulas, una con capacidad para 17 alumnos y otra, para 25.

Con todo, al llegar el año siguiente, se volvieron a ver en la misma situación. Había que crear una línea nueva en 1º ESO manteniendo las cuatro líneas de 2º ESO que ya habían comenzado a tener el curso anterior. En esta ocasión, se tuvo que trasladar un almacén con material de Educación Física a otro lugar para rehabilitar este espacio como un aula corriente. Este año, lo mismo: el centro renunció a un espacio que utilizaban para mantener las reuniones de padres y tutores para ganar una nueva aula.

Así, mientras muchos colegios e institutos se ven obligados a decrecer, en el IES O Castro falta espacio para dar clase cada año.

El nuevo hogar de los alumnos de Bachillerato Internacional

La casa del conserje, rehabilitada.
La casa del conserje, rehabilitada. | Vicente Alonso

Llegar a la antigua casa del conserje del IES O Castro no es sencillo ni cómodo si uno entra por la puerta principal. Es necesario atravesar todo el edificio, salir a la parte de atrás y subir una empinada cuesta hasta llegar a la parte más alta del recinto escolar. Por eso, cuando Educación reformó este espacio para construir dos nuevas aulas el equipo directivo no sabía muy bien cómo utilizarlas, ya que los cambios de clase para los estudiantes de estas aulas iban a ser más largos de lo normal y, por lo tanto, los alumnos pasarían más tiempo sin supervisión directa. Fue entonces cuando surgió la idea de dedicarlas a los estudiantes del Bachillerato Internacional (BI) –el IES O Castro es el único centro público de Vigo que lo oferta–, ya que era todo positivo: estos estudiantes tendrían, por fin, un lugar en el que dar las clases propias de este programa educativo –algunas de ellas las comparten con sus compañeros del Bachillerato ordinario–, estudiar de forma autónoma y preparar sus trabajos del BI. Además, es el sitio ideal en el que hacer los exámenes del BI, que son más largos, sin los ruidos propios de los cambios de clase o los recreos que se escuchan en las aulas del edificio principal. “Están encantados con la casa del conserje, ahora ya no quieren que los movamos a otro sitio”, explica Paloma Pérez, coordinadora del BI.

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